@kaarrrrrlaa Intolerable! Quin fàstic de persones, abans o després rebran per algun cantó. Quan viatges a Itàlia veus de lluny certes coses però a la peu d'un i a sobre en grup és de traca. Ojalá les autoritats facin alguna cosa però ja sabem que sense anar més enllà no. Molta energia noies!
@QFueso ¡Que tontería más grande!
Comparar a uno por estar donde está por nacimiento y sin haber trabajado en su vida de privilegio con el otro que haga bien o no su trabajo viene por votación general.
¡Avancemos y dejemos ideas casposas de antaño por Dios!
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Estos son los policías que han estado infiltrados por el Ministerio del Interior en los movimientos sociales de izquierdas en Barcelona, Girona, Madrid y Valencia.
«(…) Cuando la Guardia Mora entró en el pueblo comenzó a degollar a todos los hombres y niños, a las mujeres y a las niñas nos encerraron en la casa del cura, eramos unas treinta, nos custodiaba un hombre negro con tatuajes de la Legión en los brazos, apenas hablaba castellano, con una especie de machete doblado nos arrinconó y cuando Matilde Pozas intentó dialogar para que le diera agua a su niña le arrancó la mano izquierda de un machetazo. Afuera se escuchaban los gritos de nuestros padres, hermanos, maridos e hijos, lo veíamos por una pequeña ventana, en fila los iban asesinando entre las risas de los mandos del ejército español y los jefes falangistas, que disfrutaban del «espectáculo» sentados junto a la escalera de la pequeña plaza de toros. La sangre corría por las cuestas de Alfareque, era como un manantial de agua roja, olía a carne destrozada, las cabezas rodaban hasta el riachuelo que estaba detrás de la casa del cura. El sacerdote también contemplaba los crímenes con gesto sonriente, jamás lo entendí, ya que días antes daba la comunión a muchos de los asesinados. Más tarde los moros saquearon la bodega de la cooperativa agrícola de la CNT, sacaron las barricas de vino tinto a la calle, entre gritos de ¡Alá es grande! saciaban su sed de sangre, preparados para sacarnos a la plaza y comenzar la violación múltiple. Yo tenía solo diecinueve años, nunca había estado con un hombre más allá de unos besos furtivos en el cine de los viernes noche. Les pedimos, les rogamos por las niñas, pero fue inútil, ellas fueron las primeras en pasar por aquellas bestias y su deseo criminal, varias murieron desangradas, con las entrañas desgarradas. Jamás había visto algo tan terrible, cada noche tengo el mismo sueño, como si para siempre me hubiera quedado atrapada en aquellos tres días terribles, eternos, innombrables, que solo te he contado a ti con tanto detalle, tal vez me sirva para borrar tanto dolor, aunque jamás pueda perdonar a los criminales…»
*Fragmento de la entrevista a Lucía Alcaide Quiroz en La Laguna, isla de Tenerife en mayo de 1979, unos meses antes de fallecer esta gran mujer nacida en una aldea de Sanlúcar de Barrameda.
1. NOTICIA VS REALIDAD
¿Como manipulan los medios la información?
La entrevista de Carlson a Putin vuelve a poner en evidencia que ir a la fuente primaria es algo de Primordial hoy día; si no me creen, vean éste Hilo y saquen ustedes mismos sus conclusiones.
Vamos allá.
Hilo⬇️
Falangistas metían ratas en las vaginas de las presas
Testimonio de Eudaldo Felipe Nuez, desarrolló el servicio militar en el cuartel de La Isleta entre los años 1936-1938.
«(…) A las mujeres embarazadas las ponían en aquella frías camillas metálicas, las abrían de piernas, se las amarraban y les metían las ratas que traía Juan «El Cebollero» de Falange en una jaula de calandras, parecían enseñadas, porque desde que las soltaban iban directas a las vaginas, mordían un poco por fuera los labios y luego entraban muy rápidas y las devoraban por dentro. Nunca en mi vida escuché gritos de dolor tan fuertes, se me quedaron grabados en mis oídos por siempre mientras fregaba los pisos del centro de detención ubicado en la trasera de la calle Triana, allí solo llevaban mujeres a las que si eran jóvenes y bonitas las violaban, si eran mayores las colgaban por la piernas boca abajo varios días pa darles leña con las varas de acebuche y las pingas de buey. «La Casa de los Horrores» la llamaba mi primo Macario, el que fue futbolista, no podíamos renunciar a aquel horrible trabajo porque los dos eramos soldados, nos llevaban cada noche en un pequeño camión con material de limpieza del cuartel, solo sacábamos mucha sangre, sesos, trozos de vagina, pezones cortados, pechos enteros metidos en bolsas de papel. Había siempre por allí un médico de Las Palmas, se llamaba Don Antonio Marrero Portugués, se encargaba de mirarles la tensión a las que estaban casi muertas o la temperatura, todavía no entiendo que función tenía porque lo que les hacían era incurable, tal vez pa saber el tiempo que durarían vivas y seguirles haciendo daño hasta la muerte. Me acuerdo de los niños que metían en una sala contigua a las de tortura, un cuarto frío, sin muebles, donde los menores oían los gritos de sus madres, a veces llevaban alguno pa que vieran como las destrozaban y dieran algún dato de la información que pedían los torturadores. Lo que no olvido son las ratas de cloaca casi negras, sus chillidos cuando olían la sangre o las entrañas de aquellas pobres mujeres…»
Entrevista realizada por Francisco González Tejera, en el barrio de Vegueta (Las Palmas GC), el 5 de julio de 1987.
Hi ha horrors més enllà de Gaza.
Imatges que mostren musulmans africans venent al Congo, nens d’entre 2 i 12 anys en un mercat, per tràfic òrgans. Els tenen ficats en sacs, com si fossin trossos de carn.
On és l’ONU, els cascos blaus i tots els progres?
https://t.co/dY2LXgBACV
A Islàndia, amb menys de 400mil habitants, tenen la @CocaCola etiquetada en islandès.
A Catalunya, amb 8M d’habitants, hem de prendre la beguda etiquetada en castellà. Ja m’explicareu.