Cepeda: hay que invertir en la educación pública gratuita hoy más que nunca.
Abelardo: voy a privatizar toda la educación.
Los medios: WOW el país se debate entre dos extremos exactamente iguales.
Cepeda: respetaré el medio ambiente, la educación pública, la comunidad LGBT+ y la paz.
Abelardo: destriparé todo eso, y de paso al que piense diferente.
Centro: wow el país está sumido entre dos extremos radicales.
Hola, Diego Trujillo, bienvenido a esta entrevista
¿Usted piensa que Abelardo de la Espriella es un fascista corrupto?
Sí
¿Que defiende paramilitares y criminales?
Sí
¿Que recibió plata de Alex Saab?
Sí
¿Que trabaja para narcotraficantes?
Sí
¿Que pone en riesgo la constitución?
Sí
¿Qué va a gobernar con Uribe y volverán los falsos positivos?
Sí
¿Entonces por qué va a votar por el Tigre?
Porque Levy Rincón dice muchas groserías en sus redes sociales
¡Bobo hijueputa!
Parcero, Estados Unidos nos quitó Panamá, mató a los trabajadores de bananeras, se metió en política y mandó matar candidatos, es el principal receptor del narcotráfico y donde blanquean el dinero, tenemos un TLC injusto, devuelven a nuestros inmigrantes y aún así es aliado?
Abelardo De la Espriella dice que la izquierda es su enemiga y va a destriparla.
Iván Cepeda convoca un gran Acuerdo Nacional y que es fundamental que la oposición haga parte de esos diálogos.
3 doritos despues…
@sergio_fajardo: no veo diferencias, le pido sensatez a ambos…
Como dice @ClaudiaLopez: NO JODA MI HERMANO 😵💫😵💫😵💫
Le exigen mucho a la izquierda, casi hasta el punto de la rendición total de su proyecto, se indignan hasta por una canción, pero no le exigen nada al candidato más peligroso que ha enfrentado la democracia colombiana en décadas. No le exigen que deje de acosar mujeres en vivo y en directo, no le exigen que explique cómo va reducir el Estado a la mitad sin herir de muerte los derechos sociales de la gente, no le exigen que deje de decir que va a destripar al contrario, no le exigen explicaciones sobre sus relaciones con Saab, no le critican su idea de gobernar vía 90 decretos saltándose al Congreso y a las cortes, no se despeinan ante la propuesta de sacar al Colombia de la CIDH, la OEA y la ONU, no se preocupan por el hostigamiento brutal que ha sufrido la prensa por su mano, hacen silencio ante los ataques reiterados a la población LGTBI.
Estoy por pensar que solapadamente adhieren a la destrucción total del Estado social de Derecho. Ruego al cielo estar rotundamente equivocada.
Abelardo dice que quiere “destripar la izquierda”.
De La Calle: 😶😶😶😶
Cepeda sube un video con la canción “¿Por qué no se van?”.
De La Calle: 😱 “¡Nooo! ¡Incendiarios! ¡Un peligro para las instituciones!”
Así estamos.
Compas les comparto mi reflexión de hoy.
La primera vuelta de hoy no debe leerse únicamente desde la diferencia entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, sino desde la capacidad real de cada candidatura para crecer en segunda vuelta. En 2022, Petro llegó primero, pero enfrentó a un Rodolfo Hernández que logró recoger casi todo el voto antipetro, incluyendo sectores de derecha, centro, opinión y electores inconformes que no necesariamente se reconocían en el uribismo. Rodolfo era un candidato contradictorio, improvisado y problemático, pero podía venderse como outsider, anticorrupción y no estrictamente ideológico. Eso le permitió convertirse en un recipiente amplio del rechazo a Petro.
El escenario de hoy es distinto. Abelardo de la Espriella parte con una votación alta, pero también con un techo más visible. Es una candidatura mucho más dura, más ideológica y más difícil de digerir para sectores de centro. A figuras como Fajardo, Claudia López, Roy Barreras o Juan Daniel Oviedo les queda mucho más costoso explicar un apoyo a Abelardo que lo que en 2022 les costaba acercarse, explícita o tácitamente, a Rodolfo. Rodolfo podía ser presentado como una opción antipolítica; Abelardo representa una derecha radicalizada, con más flancos discursivos, más material en contra y menos capacidad de aparecer como una alternativa moderada.
Por eso, aunque Cepeda no haya quedado primero, su punto de partida no es necesariamente peor que el de Petro hace cuatro años. La pregunta central es quién puede crecer mejor. Cepeda tiene margen para hablarle al centro, a sectores liberales, verdes, independientes y a quienes no quieren una deriva autoritaria o vengativa del país. Abelardo, en cambio, necesita sumar votos que no son naturalmente suyos, pero su figura puede producir más rechazo que adhesión por fuera del núcleo duro antipetrista.
Además, la costa parece no haber votado con la misma intensidad relativa que hace cuatro años, mientras Bogotá sigue siendo un activo central para el progresismo, pero que aún no ha crecido con todo su potencial. Si la campaña logra aumentar participación en territorios favorables, cuidar la ventaja urbana y construir un mensaje menos defensivo y más amplio, la segunda vuelta puede ser más competitiva de lo que sugiere la foto inicial.
Pero también creo que debemos hacer una reflexión importante para la campaña de @IvanCepedaCast. Si queremos ganar la segunda vuelta, necesitamos abrirse más al debate democrático y salir de cualquier sensación de campaña encerrada sobre sí misma. Hay un sector del electorado que siente que parte del progresismo habla desde una especie de estratósfera política, desconectada de las angustias cotidianas de la gente. Esa percepción debe enfrentarse con más calle, más escucha y una comunicación mucho más directa.
La campaña también necesita ser más fuerte en redes sociales. La disputa digital hoy no es un accesorio de la política, es parte central de la construcción emocional de las elecciones. El uribismo y las derechas entendieron hace años cómo conectar desde la indignación, la simpleza y la viralidad. El progresismo no puede responder únicamente con comunicados, cifras o debates técnicos. Necesita recuperar capacidad narrativa, emocionalidad y cercanía.
La segunda vuelta no se va a ganar únicamente defendiendo lo hecho. Se gana conquistando a quienes todavía dudan, a quienes no se sienten representados por Abelardo de la Espriella, pero tampoco completamente convencidos por el progresismo. Ahí está la verdadera disputa de estas semanas. No en reafirmar a los convencidos, sino en volver a conectar con la gente común, con sus miedos, frustraciones y expectativas reales.
Con todo respeto, dieron por perdida a Córdoba. No vi a ningún congresista representativo del Pacto (de los viejos) caminando las calles ni haciendo campaña de verdad acá.
Y hoy Córdoba, la misma tierra de Abelardo, le está dando la espalda. En la costa están los votos para ganar en 2da vuelta, pero tienen que venir a sentarse para sacarlos. VENGAN YA @DavidRacero@PizarroMariaJo@carolinacorcho@IvanCepedaCast
sinceramente, odio que hayamos normalizado la idea de que todas las opiniones son válidas. Creo que deberíamos volver a decirle a la gente que está mal informada y es ignorante.
A todas estas Petro no se hizo reelegir, no hubo expropiación, no nos convertimos en Cuba ni Venezuela, no subió el dólar a 10 mil pesos, me recuerdan cuales eran los otros miedos que metía la derecha hace 4 años ?