Lo primero que hizo el leproso fue acercarse.
...y es que hay heridas que no empiezan a sanar cuando encuentras respuestas, sino cuando dejas de esconderlas.
Con temor y temblor. Así se acerca el creyente al Señor cuando tiene que pedir, agradecer, contemplar. Como el leproso curado, decimos también nosotros: si quieres, límpianos también, Señor.
SI QUIERES, PUEDES LIMPIARME
Y yo, ¿creo en Jesús, creo en la posibilidad de ser purificado?
Si quieres, Señor, puedes purificarnos...
de nuestra desmesurada búsqueda de comodidad;
de nuestros horizontes chatos;
de nuestra mirada que deja al margen a tantos...
#EvangelioDelDía
¡Buenos días! NO QUIEN DICE, SINO QUIEN CUMPLE
Y yo, ¿procuro vivir lo que predico?
Contar tu historia, Señor,
con relatos,
pero sobre todo con vida.
Porque una vida que te canta
y que te cuenta,
que te anuncia y te acerca,
es una vida plena.
#EvangelioDelDía
Escucha, silencio, oración y acción. El evangelio de hoy viene a ubicarnos: menos hablar y más actuar; menos fingir y más madurar. Los cristianos sabemos que escuchar a Jesús implica actuar en su nombre; escuchar a otros ‘dioses’ implica actuar en egolatría. Solo un camino salva.
Juan crecía en el desierto, lejos del ruido y de miradas ajenas.
¿Es una casualidad o es que las cosas más importantes de Dios suelen fraguarse fuera del escenario‽
¡𝑯𝒐𝒚 𝒆𝒔 𝟐𝟒!
Hoy, 24 de junio, celebramos la conmemoración de María Auxiliadora. Acude al Santuario a visitar a la Santísima Virgen. Ella nos cuida y nos protege bajo su manto.
La eucaristía tendrá lugar a las 20:00 horas.
📸: @j16photos.
#ProtagonistasdelaHistoria
JUAN ES SU NOMBRE
Y yo ¿manifiesto la bondad de Dios?
Gracias, Señor, por Juan y por todas las personas
que, con su presencia, su cariño y su palabra,
me recuerdan que Tú eres favorable y estás de mi parte.
Que yo también sea una bendición para mi gente.
#EvangelioDelDía
Aunque a veces se nos olvide, no somos Dios. La figura de Juan Bautista nos ayuda a comprender que hay que mirar a Jesús, no al dedo que lo señala. Juan Bautista comprendió que él era un instrumento del Señor para convertir corazones y producir seguimiento del Señor, no suyo.
Los bautizados nos preocupamos de entrar por la puerta estrecha, santificando la realidad cotidiana para que lo santo se haga presente en el mundo. Nunca estuvieron separados Dios y el mundo, porque Dios siempre cuida lo que crea.
No todo lo que crece en número
crece en verdad. A veces el Evangelio parece una invitación a desconfiar de las cantidades y escuchar más allá de ellas.