Irene, la suma de mis dos únicas viviendas no alcanza ni de lejos el valor del chalé desde el que tú das lecciones.
No soy rentista, no tengo fondos, no especulo. Soy una ciudadana a la que el Estado obligó durante casi 6 años a hacer de escudo social sin compensación.
No celebro que nadie se quede sin vivienda. Celebro que por fin el Estado deje de confiscar la de otros para tapar su incompetencia.
Si queréis proteger a los vulnerables, haced vivienda pública.
Si no lo hacéis, no señaléis a quien ha sido víctima del abuso.
La emergencia habitacional es responsabilidad del Gobierno.
No de propietarios a los que habéis criminalizado mientras mirabais hacia otro lado.