Ver el documental de Rafa me ha hecho llorar. No solo por todo lo que ha vivido, sino porque representa una parte muy importante de mi historia.
Rafa significa mis inicios, el motivo por el que empecé a jugar al tenis y la persona que me hizo creer que los sueños podían hacerse realidad. Gracias a él aprendí a soñar en grande cuando era solo una niña.
Lo que ha dejado en este deporte es simplemente inexplicable. Su legado permanecerá para siempre, no solo por todo lo que ganó, sino por la manera en que inspiró a toda una generación.
Siempre me sentiré agradecida por haber podido vivir y compartir momentos como este. Como echo de menos verle jugar… Y sí, es mi habitación… sigo siendo una fan, y siempre lo seré.
🥹❤️
Voy a decir algo que va a escocer a algunos... crear tus propios materiales educativos es, el 90% de las veces, una pérdida de tiempo y un fraude pedagógico. 🧵va...
Me hace mucha gracia la gente de cierta edad que se apunta a algún deporte, corre dos carreras, empieza a entrenar…y de pronto su Instagram pasa a ser una cuenta de deportista de élite con mensajes motivacionales. Incluso algunos empiezan a hablar en tercera persona…es espectacular.
Ah, el docente que personaliza cada clase y hace infografías molonas. Ese unicornio mitológico que según LinkedIn existe pero nadie ha visto en directo.
Mientras tanto, tú, como yo, con 180 alumnos, 6 asignaturas distintas y corrigiendo hasta en el váter.
Pero claro, el problema es que no innovas lo suficiente.
Ese profe influencer con tiempo para diseñar en Canva probablemente da clase 12 horas semanales.
Tú, como yo, estás en modo supervivencia.
Pero oye, siempre puedes levantarte a las 5 de la mañana para gamificar.
Las nuevas generaciones nunca sabrán lo que es buscar una pregunta muy específica en internet y que te aparezca en yahoo respuestas un random que tuvo la misma duda que tu once años antes
Con Novak Djokovic en estos últimos años está pasando un poquito al contrario de lo que se suele decir: en su caso era morir como un villano o vivir lo suficiente como para convertirse en un héroe.
Perdón, pero este es el mejor vídeo musical de 2025 y ha sido emitido el último día.
Un plano secuencia maravilloso. Leiva cantando en homenaje a Robe. Dirección de Fernando León de Aranoa. Ese micrófono vacío.
❤️
“Entonces, confirmamos que no vives en una cueva ¿no? Bromeamos hace años, cuando había tanto bulo sobre él. Entrevisté a Robe bastantes veces, pero se nos quedó una pendiente… como tantas cosas. Toca “remontar”.
El trabajo de este influencer siempre me pareció recomendable.
Ahora no hago más que preguntarme cómo ha podido destruir en solo 38 segundos el trabajo de prevención de años que hago en mi tutoría, el de mi equipo educativo y del Plan Director.
Se cumplieron 3 años sin el Loco de la Colina, recupero el vídeo que hice donde rescatamos descartes que sirven para comprender porque fue uno de los mejores entrevistadores de la historia de la tele. “Quería escuchar hasta la respiración” #Quintero
Hay historias en el deporte que van mucho más allá de los cronómetros, los récords o los podios. Historias que se escriben en el corazón y que, sin proponérselo, se convierten en lecciones de vida. La relación entre María Pérez, cuatro veces campeona del mundo de marcha, y la italiana Antonella Palmisano es una de esas joyas que nos recuerdan que el verdadero oro no brilla en el cuello, sino en el alma.
El día en que María volvió a conquistar la gloria, todos esperaban verla levantar los brazos al cielo, posar con la bandera y saborear su triunfo personal. Y lo hizo, claro. Pero lo que realmente conmovió al mundo no fue la medalla, sino lo que sucedió después. En medio de la euforia, María buscó a una persona entre la multitud: Antonella. La encontró, la abrazó, la besó con ternura y le dedicó su victoria como quien entrega lo más sagrado.
Las lágrimas de Antonella se desbordaron. No eran lágrimas de rivalidad ni de derrota, sino de amor y de gratitud, de ese sentimiento profundo que nace cuando alguien te hace sentir parte de su victoria aunque no hayas cruzado la meta en primer lugar. En ese instante, la familia de María se acercó, y en un gesto casi mágico, se preocuparon más por Antonella que por la propia campeona. Porque entendieron que el lazo entre ambas era más fuerte que cualquier resultado.
Con la voz temblorosa, María pronunció unas palabras que quedarán grabadas en la memoria de quienes creen que el deporte es mucho más que ganar:
“No soy un campeón olímpico individual, pero tengo un verdadero amigo.”
Esa frase resume todo: la esencia del compañerismo, la importancia de los vínculos humanos y la certeza de que el triunfo compartido sabe infinitamente mejor. En un mundo deportivo muchas veces marcado por el ego, la rivalidad extrema y la soledad del éxito, María y Antonella nos regalan una lección de pureza, de bondad y de autenticidad.
Ellas nos enseñan que los auténticos valores del deporte no están solo en los títulos, sino en la capacidad de mirar al otro, de tenderle la mano, de abrazarlo en la derrota y de llorar juntos en la victoria. Nos recuerdan que hay amistades que se convierten en medallas invisibles, esas que no cuelgan del cuello pero que pesan mucho más en el corazón.
El oro de María Pérez brillará siempre en la historia, pero lo que realmente quedará en la memoria colectiva es la forma en que lo compartió con Antonella Palmisano: como una celebración de la amistad, de la humanidad y de los verdaderos valores que hacen del deporte algo eterno. ❤️🩹✨