Cuando escuche lo de “Si el barco se hunde, el capitan se hundirá con el barco” yendo colistas, no vi al Valencia más cerca de 2a en mi vida, más que en la 22/23.
Donde estará el Corberán de aquella temporada, DONDE COÑO ESTARÁ. Porque nos haría falta, no el pelopincho de ahora.
de verdad que esta gente está por civilizar, que putísimo asco. no solo se tiran todo el putisimo partido pegando que tampoco nos pueden dejar celebrar en paz.
qué hijos de la gran puta
Las lágrimas y la voz entrecortada de Javi Buyer tras vivir desde el estadio el pase de España a la final del Mundial. 🥹
Pocos creadores se merecen vivir esa experiencia como ellos.
“Pase lo que pase, yo voy a vivir una final del Mundial con mi hermano. Lo voy a vivir. Lo voy a vivir. Hemos vivido un Mundial juntos, tío, a lo mejor no lo volvemos a vivir en la vida, tío.”
el otro jugador no debería volver a jugar al futbol. los jugadores de la selección de uruguay son mononeuronales, están por evolucionar, qué asco de verdad
espero que nico llegue a tiempo a jugar algo del mundial
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial