El problema del mundo no es solo la desigualdad, el problema es que la identidad de genero esta vinculada, de manera inevitable en esta sociedad, con la identidad de conciencia.
Ya no eres la sombra
de mi exactitud,
el rasguño que dejan los horarios,
esa costumbre de armarse
de rutina hasta los dientes,
cada fibra del cuerpo y de la mente,
y amar, amar tan profundo
que nos duela,
cometer perjurio o sacrificio
cuando rocen mi piel
tus labios grises.