⚽️ EL MUNDIAL NO ES SOLO FUTBOL
Cada cuatro años aparecen quienes lo reducen a una simple herramienta de alienación, al "opio del pueblo". Incluso algunos presumen de no verlo, como si eso los situara automáticamente por encima de quienes lo disfrutan.
Pero el fútbol es mucho más que un espectáculo.
Es identidad, cultura y memoria colectiva. Son los recuerdos de un partido visto con tu padre, con tus amigos o con tus abuelos. Son las historias que una generación transmite a la siguiente. Son las calles vacías durante un partido decisivo y las plazas llenas cuando llega una victoria.
El fútbol también es cultura. Nos acerca a países que quizás nunca visitaremos, nos hace interesarnos por otras culturas, banderas, himnos, ciudades y formas de entender el mundo. Genera vínculos, conversaciones y emociones compartidas entre millones de personas.
Y tampoco es un espacio ajeno a la política. Los estadios, las selecciones y los jugadores han sido escenarios de reivindicaciones sociales, luchas democráticas, denuncias contra el racismo, defensa de derechos humanos y expresiones de identidad nacional y popular.
Pensar que eliminando el fútbol la sociedad se volvería automáticamente más consciente, organizada o movilizada es no entender cómo funcionan las sociedades. Las personas no viven solo de debates políticos o económicos. También viven de símbolos, emociones, relatos compartidos y espacios de encuentro.
El Mundial no sustituye los problemas reales del mundo. Pero tampoco los borra. Más bien refleja muchas de las tensiones, aspiraciones, identidades y contradicciones que existen en nuestras sociedades.
Y lo peor que se puede hacer en una época en la que la extrema derecha recurre a la identidad, los símbolos y las emociones, es despreciar a quienes lo viven a través del fútbol.
@Mediagalleta Saludos Dr. Creo que la sociedad espera más de un futbolista que de sus autoridades. La trascendencia hacia otros temas depende de cuan identificado se sienta la persona para opinar o intervenir. Aparte Messi está de visitante.
… La aceptación de la vida tal como es, con dificultades y alegrías, es esencial para la felicidad estoica. Las emociones negativas deben ser gestionadas a través de la razón y la virtud…
Y que no se cansen de ser buenos
Aunque ser bueno no sirva para mucho
Sirve para no arrepentirse
Con uno mismo
Hay que aprender a hablar con el que llevamos adentro
El que nos enseñó el secreto de la misantropía...