No digas que vas hacer algo que sabes que no harás, solo para salir de el paso o para que alguien no se sienta mal. Porque decir “no“ desde el principio es mejor que decir “si“ para luego quedar mal.
En Tamayo no se filtró solo un audio.
Se filtró el desprecio del poder.
Una funcionaria del PRM y excandidata a regidora, ligada al área de Atención Primaria, se burla y humilla a un joven con discapacidad cuyo “delito” fue denunciar que le redujeron su ayuda económica.
No fue un desliz. Fue una radiografía moral de cómo tratan a los más vulnerables cuando creen que nadie los escucha.