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La espera no se le hizo eterna. Fue su primer pensamiento, una suposición equÃvoca. El tiempo en aquel lugar parecÃa transcurrir de forma diferente, o tal vez solo era la paciencia adquirida de un doctor no documentado.
El silencio tras la puerta se rompió al ser esta +
Las palabras ajenas eran las mismas que trataba de repetirse todo este tiempo desde que ingresó al festival, como un mantra. Irónico, porque no es que se considerase una persona religiosa per se; si Dios existiese, su padre no hubiese golpeado nunca a su madre, por empezar por +
+ dato otorgado pasó a darle un sorbo más a su bebida. Sus movimientos pasaron a ser lentos, pues aunque no valoraba su vida, sà sentÃa la necesidad de hallar respuestas. Muerto no las encontrarÃaâ ¿Te han atacado ahà fuera?
Aunque desconocÃa el pasado del joven habÃa pasado +
+ servirte una copa.
Miró de reojo su brazo una vez más. La sangre continuaba empapando la tela. Tras unos segundos de silencio volvió a hablar.
âEs seguro.
Levi aún temblaba.
Los músculos de su cuerpo, especialmente del tronco hacia arriba, agarraban con fuerza el rifle que apretaba contra su pecho en un intento de canalizar las ganas de gritar. Si algo habÃa aprendido con el paso de los años y las malas experiencias, era que el +
+ abrirse del todo, solo lo suficiente para reconocer una figura tras esta. Una que no entró.
Suspiró. Antes de hablar le dio un trago a su bebida.
âFuera no podrás descansar. âSu voz sonarÃa lejana, al igual que el choque de los hielos contra el vaso al agitarloâ Ni podrán +
El sonido de la puerta al cerrarse acompañó al descenso de la música y el sonido de los zapatos al chocar contra el suelo.
Sintió cierto descanso al dejar de escuchar el pitido en sus oÃdos, mas al mirar hacia delante y escuchar nuevamente la voz ese descanso se volvió +