Experiencia religiosa es ver a una de las mejores conductoras de la televisión de toda Latinoamérica diciendo las reglas más nacas y estúpidas creadas para un programa. Solo “La Más Draga” podría lograrlo. Mis respetos.
Desayuné chicharrón en salsa y traigo una repetidera tan cabrona que ni mi delicioso Toy Boy de Moschino puede disimular, siento yo. No se me acerquen.
No me gustó hoy “Euphoria”. Ya quiero que se acabe y hagamos de cuenta que no existió esta tercera temporada.
Aunque el episodio cuatro fue bastante bueno.