@itgoesbocm « comedor para abrir la puerta, recibiendo a la chica con una sonrisa casi imperceptible. Ataviado en un jersey fino, oscuro, arremangado hasta la mitad de los antebrazos, y unos pantalones grises—.
Buenas noches, señorita Finnigan-Thomas.
—saluda, asintiendo levemente, y »
Poniéndote más —encuentra la respuesta fácil. Él no lo ve como un problema, por eso le hace cierta gracia ver a la chica sonrojada. Le parece tierna—. ¿Te da vergüenza?
Ay, ¿y ahora cómo lo averiguo? —la muchacha sólo había llevado purpurina en ocasiones especiales como halloween. Observa al muchacho con las mejillas algo sonrojadas debido a la situación.
No lo sé, nunca me he puesto purpurina —lo cierto es que lo pregunta desde el más profundo desconocimiento. No sabe cómo de fina es la purpurina, ni si puede sentirse en la piel. Solo aparta la vista de su mano para mirar sus ojos unos instantes—.
—La muchacha estaba sonriente y con las mejillas algo sonrojadas hasta que escucha sus últimas palabras.— ¿Crees que me podría hacer daño? —Pregunta frunciendo el ceño.—
—agarra su mano con cuidado y la extiende hacia su rostro, inspeccionándola descaradamente y moviéndola para buscar la luz sobre la purpurina—. Sí que brillas, es verdad. Te sienta bien. ¿No te hace daño la purpurina en la piel?