@DRIVRSLICENSE ───Cuidado con lo que dices.
Susurró en respuesta, permitiendo que sus alientos se encontrasen en una caricia cálida, antes de dejar una mordida cuidadosa sobre su labio inferior.
───Que termino tomándome esas libertades.
@DRIVRSLICENSE Sus comisuras se curvaron de manera inevitable al oírle; sí lo era, un tonto sin remedio, pero uno que pertenecía por completo a la voluntad del más alto. Ambos brazos del hijo de Érebo rodearon la cintura del semidiós, permitiéndose, por primera vez, fundirse con sus carmines »
@DRIVRSLICENSE No se dio cuenta que había estado conteniendo la respiración hasta que le oyó, finalmente, consciente de la forma en que cada una de las tensiones que se había ido construyendo en su pecho se disipaba al verle encima de sí, con aquellos marrones que había aprendido a querer con »
@DRIVRSLICENSE « del tenue incremento en los latidos de su corazón al confesar aquello.
───Te veías jodidamente bien. Y esa era una imagen que quería tener siempre para mí.
@DRIVRSLICENSE ───Porque lo que dije antes. . . ───Comenzó, permitiendo que sus dígitos continuasen acariciando la perfilada zona de su barbilla entre su índice y pulgar───. . . Eso de que el dibujo nunca debió existir, no lo decía en serio.
Se encogió de hombros apenas, consciente »
@DRIVRSLICENSE « probase apenas la superficie de sus henchidos carmines, resecos por el alcohol, antes de culminar con una delicada mordida.
───¿Aun tienes mi dibujo?
@DRIVRSLICENSE Que difícil era resistirse al magnético efecto que sus labios ejercían sobre su mente, tan entorpecedor como los efectos del alcohol que ya afectaban la mente del rubio. Y fue por eso que se permitió consentir aquel encuentro por un par de segundos más, dejando que sus lengua »
@DRIVRSLICENSE « ese breve subidón de adrenalina el que le motivo a tomarle por la barbilla, de modo que sus fanales pudiesen encontrarse nuevamente para robar de sus labios un beso ligeramente más prolongado.
───Así mejor.
@DRIVRSLICENSE Sobre sus labios peso el dulce sabor de aquel beso durante un par de segundos más; un beso que tenía, de fondo, el regusto del alcohol, pero que de cualquier forma recibió sin quejas al respecto.
Su pecho se estremeció apenas en cuanto sus pieles entraron en contacto, y fue »