In the late 1970s and early 1980s, photographers for the New York Post were sent scuttling around the city on the hunt to capture newsworthy moments—politics, sports, sometimes art, and, because it was the Post, mostly crime and celebrity. Martha Cooper was one of those photographers. But some of Cooper’s most impactful work emerged from the shots she took in between those assignments, often of abandoned lots, trash and rubble, and scenes of children playing and passing the time outside. These photos recall classic Tenement-era images of city dwellers making the most use of the city around them. See more of Cooper’s work: https://t.co/oPQaSEVcgj
Aunque la actualidad lleva meses intentando convencernos de que el mundo se acaba, he escrito unas líneas en @Forbes_es sobre por qué merece la pena buscar las buenas noticias a pesar de que el algoritmo no nos lo ponga fácil
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Este editorial de NATURE sostiene que la forma en que las nuevas generaciones consumen información está cambiando radicalmente. Concluye que si los científicos quieren seguir influyendo en el debate público, tienen que adaptarse a ese nuevo formato del ecosistema informativo y que la comunicación científica del futuro deberá ser cada vez más breve y visual.
Cada época moldea los instrumentos con los que busca la verdad, pero eso, a su vez, también transforma la capacidad para atenderla. En la cultura contemporánea, la atención parece dispersarse en haces cada vez más breves. Y el riesgo de que eso cambie nuestra forma de pensar es elvado. N. Postman advirtió que una sociedad puede llegar a preferir lo que entretiene a lo que explica. Así que el verdadero escollo estará en lograr que la búsqueda de la verdad sobreviva al cambio de formato. Habrá que ver si seguimos siendo capaces de distinguir entre información -que puede consumirse en segundos- y conocimiento -que exige concentración y tiempo-. Ninguna revolución tecnológica debería volver obsoleta esa importante diferencia
Aunque la actualidad lleva meses intentando convencernos de que el mundo se acaba, he escrito unas líneas en @Forbes_es sobre por qué merece la pena buscar las buenas noticias a pesar de que el algoritmo no nos lo ponga fácil
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Esto es algo que Libération hace muy bien. Me extraña no verlo en diarios españoles. Ya que las ventas cotidianas en papel no tienen arreglo, aprovechar ocasiones especiales -no necesariamente luctuosas- para sacar números que apetezca atesorar. Lo hizo Marca con Ibáñez.
When it comes to slowing down our biological aging, engaging with arts and culture is as beneficial as physical activity, a new study suggests. https://t.co/fimaVcoDd1
Una delicia para quienes pensamos que un cuaderno o un bolígrafo nunca son solo objetos. Me ha encantado cómo Ueda convierte la papelería en un puente emocional entre personas y sentirme ligeramente identificada con esa obsesión por encontrar “la libreta perfecta”
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#libros
#HayBuenasNoticias: Salen adelante dos proyectos europeos del CSIC con la innovación como respuesta a dos grandes desafíos: vivienda y cambio climático
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#HayBuenasNoticias: Los guacamayos azules y amarillos han vuelto a Río de Janeiro gracias a un proyecto de conservación que los rescató del tráfico ilegal y los reentrenó para vivir en libertad 🦜✨️👇🏻
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