Hace una semana tuve mi primer y peor accidente automovilístico. Casi pierdo ambas rodillas, me rompí la ceja, se me descolocó un hueso de la mano, el volante se me marcó en el pecho, a todo mi cuerpo se le incrustaron astillas. Quisiera compartir mi memoria. +
Es tan desconcertante crecer, últimamente siento la muerte tan familiar. He de ver perecer a quienes amo, he de verlos apagarse, un poco de mí con ellos.