La vida después de una ruptura es una locura. Un día piensas que estás haciendo lo correcto, que ambos merecen algo mejor y de verdad estás en paz con que todo haya terminado; al día siguiente lo extrañas demasiado y desearías que las cosas hubieran salido diferente.
Las acciones hablan más que las palabras, así que; cuando trates de convencerme de que te importo y no me quieres perder, mira lo que haces, no lo que dices