@arodrrosa@Anujbost Cuando nos invadan de verdad y no sean miles de desgraciados que terminan volviendo por su propio pie hablamos.
Hasta nunca, pedazo de subnormal.
Italia, que es el país con mayor absorción del flujo migratorio de la Unión Europea, y Finlandia, que vive en una crisis fronteriza permanente con un país en guerra y que llora cada dos meses para que la UE, España incluida, le pague las costas militares de la frontera, utilizan una situación creada por la dictadura marroquí respaldada por Israel para sumarse a la desestabilización regional y tirar a España a los leones en un momento crítico.
Solo por comentar. Ningún país de la UE puede eliminar a otro del espacio Schengen, ni aumentar los controles a los españoles con papeles en regla; sería un acto ilegal.
Pero ante estas crisis se puede ver quién es amigo de España y quién nos mataría si pudiera (Finlandia, Italia, Estados Unidos, Israel).
A todos estos últimos hay que tomar nota cuando llegue el momento.
Mi opinión sobre lo de Ceuta (estoy de pausa de política por verano)
Si España no refuerza de nuevo su política exterior frente a Marruecos, cambiando su posición sobre el Sáhara y sancionando al país, estaremos mostrando una enorme debilidad
Marruecos es un Estado con una política muy similar a la de Israel: no es un aliado y hará lo que considere necesario para inclinar la balanza a su favor. Está rodeado de Estados que considera hostiles y, precisamente, el viaje de Pedro Sánchez a Argelia es el detonante de esta situación
No solo no deberíamos dar pasos atrás, sino que deberíamos reforzar ampliamente las relaciones con Argelia y Mauritania, cambiar la posición sobre el Sáhara, sancionar económicamente a Marruecos y vetar cualquier lobby marroquí en España
Y si esto sigue ocurriendo es porque, como ya se descubrió con el Qatargate, Marruecos utiliza millones de euros para financiar a políticos en España y Europa. Muchos pertenecen al PSOE, pero también se ha visto un cambio de línea en algunos diputados, como Girauta, de Vox
Marruecos se arma con tecnología y bases israelíes, financia a políticos, espia con pegasus y es un Estado expansionista y represivo. Cualquier política que no entienda esta naturaleza y no actúe en consecuencia es una política de debilidad que Marruecos utilizará a su favor
Marruecos sabe que España es un país polarizado y entiende que utilizar la inmigración como herramienta de presión es una forma de debilitar aún más al Gobierno. Su propia población no le importa y, por eso, sabe que, si permite el paso, entrará un gran número de personas(Marruecos tiene un 35 % de desempleo juvenil) Precisamente por eso, los ataques al Gobierno son una victoria táctica para Marruecos: lo que busca es generar caos
El único motivo por el que el Gobierno no adopta una postura más dura frente a Marruecos son las relaciones de influencia y presión de sus lobbies. Ese es, realmente, el problema. Mientras España no adopte una política exterior basada en una visión realista de sus intereses, esta situación no cambiará