—No hay quien los entienda. Quién me manda a mí, quién...—niega con la cabeza, soltando un largo y sonoro suspiro.—¡Vamos ya, pesados! https://t.co/n2XmjbTREA
Hades se sobresalta, ya que estaba pensando en sus cosas de... dios, claro.
—Qué queréis ahora, y rápido que el otro me tiene ya la cabeza negra con sus gritos. https://t.co/4f0aZwDy7Y