Mi abuelo decia:
Haga dinero mijo, que cuando uno no tiene, no es llamado, no es invitado, no es amigo y no es amado y cuando lo tenga, piense, invierta, invitese, diviertase y ámese usted.
Es mentira eso de que las personas no cambian, yo tuve actitudes feas en el pasado que ya no las pienso repetir, crecí, maduré y hoy veo la cosas de otra forma. Sí, tal vez me equivoqué mucha veces pero intento mejorar día a día. Quien no cambia es porque no quiere.