Absoluto bochorno.
Es difícil describir de otra manera lo ocurrido con el polémico youtuber Roma Gallardo, quien intentó crear un bulo sobre el periodista Joaquín Castellón afirmando que le atacaban por un "ataque de cuernos" del propio Castellón y mofándose de que se había "acostado con su novia".
Una acusación absurda que el presentador desmontó en menos de 10 segundos con un gesto que destilaba ironía y seguridad.
Así se desmontan fantasmas.
Aún me acuerdo cuando era pequeño y todos los niños querían ser camareros. "Quiero currar doce horas al día, cotizar cuatro, cobrar mil euros y que el jefe se forre a mi costa" decían siempre.