Que todo lo que venga de ahora en adelante tenga la intención de mejorarnos la vida. No necesariamente haciendo que todo sea fácil, sino ayudándonos a crecer, a aprender y a mirar las cosas de una manera diferente.
Demasiada atención hace que un burro se crea un león. El problema no es el burro. El problema es quien lo alimenta con atención. Porque la atención es gasolina para el ego, y un ego inflado convierte a cualquiera en algo que no es.
Crecer también implica tener la humildad de reconocer que no siempre tuvimos la razón. Todos cometemos errores, confiamos en quién no debíamos o tomamos decisiones que hoy haríamos de otra manera. Lo importante no es vivir mirando atrás, sino usar cada experiencia para crecer.
No te dejes tu energía intentando que los demás hagan las cosas como tú crees que se deben hacer ni tus fuerzas en lo que no está en tu mano solucionar. Prioriza tu paz interior, eso es lo importante.
Estás sanando tan profundamente que ya no aceptas lo que antes tolerabas. Ya no vibras desde la necesidad, sino desde la abundancia interna. Ya no eliges desde el vacío, sino desde la conciencia. Y eso lo está cambiando todo. Porque ahora tu energía elige por ti.