En la izquierda tenemos un punto ciego brutal. Es facilísimo rotear a viejas cumas y palabrudas. Eso no cuesta nada. Lo difícil es hacer política de verdad, como Vodanovic. Si no volvemos a embarrarnos los zapatos y hablar sin desprecio, vamos a seguir perdiendo, y merecido.
Voté por Matthei por ser el camino de menor daño para la democracia chilena, y por lo mismo votaré ahora con aún mayor dificultad por Jara. No es un llamado ni un apoyo, sino sólo una argumentación por si a alguien más le sirve. Explico cómo llegué a esto: