No paro de leer a argentinos decir que "España tiene miedo", que "los españoles no han jugado como un rival como Argentina" y que "les va a poder la presión" en la final del Mundial.
Vamos a hacer un repaso de lo que ha hecho este auténtico equipazo y por qué no hay que confundir el respeto a Messi con el miedo a Argentina.
España es la campeona de Europa. España lleva 37 partidos sin perder. Y no solo eso, el día que arrancó la Eurocopa, la UEFA anunció el inicio del torneo con un cartel donde no había ni rastro de los españoles. Sin embargo, sí que aparecían hasta ocho selecciones distintas: Bélgica, Inglaterra, Alemania, Portugal, Países Bajos, Croacia o Francia.
La respuesta de España fue ganar la Eurocopa más dificíl de la historia tras cargarse a Italia, Croacia, Alemania, Francia e Inglaterra.
Lo hizo tras revolucionar su juego por completo con dos extremos (Lamine Yamal y Nico Williams) que aterrorizaban a los rivales. España era una máquina de marcar goles.
Dos años después, De la Fuente ha tenido la capacidad de evolucionar el juego al no poder tener a los dos extremos al 100%. El resultado es la mejor defensa del Mundial con 1 solo gol recibido tras jugar contra Francia, Bélgica o Portugal. Todas en el TOP10 del ranking FIFA.
Este grupo humano, donde medio equipo llegaba lesionado o lejos de estar en plenitud física al Mundial, ha demostrado una competitividad, versatilidad, calidad, jerarquía y carácter descomunal.
¿Miedo de qué? HACEMOS FIESTA SI LES GANAMOS. Y COMO SOMOS MEJORES, ADEMÁS LES VAMOS A GANAR.
Absolutamente increíble. Lo que hoy ha hecho Barcelona se recordará mucho tiempo. La Sagrada Familia, Gaudí y los que durante 140 años han creído en ello, lo merecían.
No hay caso igual en la historia del deporte que se vaya el supuesto mejor jugador del mundo y acto seguido inicien una era de dominio que ya es la segunda mejor de la historia moderna de su deporte.
Ni en fútbol, ni en baloncesto, ni en fútbol americano ni en nada.
Curioso.
Toda la razón del mundo. Florentino es incapaz de admitir la mínima crítica a su gestión y su respuesta es mentir y atacar al ámbito personal y empresarial. Florentino no va a perder pero está demostrando que no merece seguir siendo presidente.
Aquí parece que ser madridista es decir amén a todo, mirar para otro lado y aplaudir como una foca en el Aquarium.
Si ocurren hechos lamentables, se dice; si la imagen es terrible, se dice; y si todo lo que rodea a la sección de fútbol los últimos meses da vergüenza, también se dice.
Si queréis cantar el himno mientras se hunde el transatlántico, cantad. Si yo, sin ser nadie y desde mi posición siento vergüenza, y lo quiero decir lo voy a decir, y no por ello voy a ser menos madridista. De hecho creo que es exactamente al revés.
Lecciones, las justas. Y a repartir carnets a la puerta del metro.
No sé muy bien cuál era el sentido de esta comparecencia de Florentino Pérez, pero viéndola es bastante más fácil entender qué está pasando últimamente en el Real Madrid.
Florentino, que tenía los pantalones muy bien puestos con Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos, las dos leyendas más grandes que han visto mis ojos, los tiene bajados hasta los tobillos con Mbappé y Vinicius.
Indigno.