Quizás han empezado a conquistar antes de tiempo y podamos tener capacidad de reacción. En Europa sólo los que interesan, trabajen y se integran. Los demás fuera
🇬🇧🚨 NIÑA DE 17 AÑOS APUÑALADA EN EL CUELLO EN PLENA CALLE
El atacante, un inmigrante afgano de 30 años
La🧏♀️en estado crítico en un hospital
Europa ha dejado entrar a LOBOS, los mantienen y alientan
Ahora los lobos están mordiendo
Qué esperaban?
Son lobos y están entre ovejas
Digo yo que lo que echa a los jóvenes asturianos de su tierra es la falta de oportunidades tras más de 35 años de socialismo en Asturias, no el precio de la vivienda en Madrid.
...y mas aún en España, hay que huir de ciertos honores, calles con tu nombre o estatuas in memorian. Después resultaran muy humillantes las razones del despojo o demolicion.
Un Domingo estás en lo alto rodeado de palmeros con ramos y el viernes siguiente en la Cruz. El mismo pueblo que grita “¡Hosanna!” el domingo calla, consiente o grita “¡Crucifícalo!” el viernes. Y eso siendo hijo de Dios y con la Verdad. Para pensar sobre fama y masas.
🔴 ÚLTIMA HORA | Un inmigrante ilegal marroquí condenado por una brutal violación en Lérida logra papeles de residencia permanentes en España
Por Unai Cano (@unaicano10)
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O sea, para celebrar el Día de la Mujer, se reivindica el asesinato del no nacido. Fundamental que sea fácil, con mi anuencia o aplauso, me guste o no, para no estigmatizar y por supuesto gratuito. Alguien da mas!!!
Estoy espeluznada con este vídeo porque representa algo que, para desgracia de todos, veo a menudo en los amigos y conocidos de mi hija.
Un párrafo perfectamente comprensible para mí, y yo diría que incluso simple, es incomprensible para esta chica.
Ocho leyes orgánicas educativas principales. Ocho leyes que han marcado la DEVALUACIÓN del sistema educativo, con una frecuencia alta de cambios normativos cada vez que ha habido un cambio de gobierno.
Y este es el resultado.
Una generación ignorante es una generación extremadamente manipulable.
El PP se suma a los socialistas y vota en el Parlamento Europeo a favor de que se reconozca como «mujeres» a los hombres «trans»
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Pedro Sánchez escribe en The New York Times como si Estados Unidos y España fueran variantes de un mismo problema. No lo son. Y esa confusión, voluntaria o no, es la base de un diagnóstico profundamente equivocado.
Estados Unidos no tiene un problema de exceso de mano de obra. Tiene exactamente el contrario: una escasez estructural de trabajadores, especialmente en sectores que crean valor real. El PIB per cápita estadounidense supera los $85.000; el español apenas llega a $32.000. Y la brecha se agranda cada año, no se cierra. No es casualidad: allí el empleo se crea más rápido de lo que llega la gente.
No hablo en abstracto. Tengo más de 2.300 empleados en Estados Unidos en clínicas de fertilidad. Buscamos gente constantemente. No la encontramos. Faltan enfermeros, técnicos, embriólogos, personal administrativo cualificado. Los salarios suben porque el mercado lo exige. En EE.UU. la inmigración responde a una economía que demanda trabajadores.
España es justo lo contrario.
En España sobra oferta laboral. El paro juvenil ronda el 27%, el más alto de Europa occidental. Los salarios están deprimidos desde hace casi veinte años. El PIB per cápita español prácticamente no ha avanzado en términos reales desde 2005, mientras otros países europeos nos han adelantado. Aquí la inmigración no entra a un mercado que necesita brazos; entra a un mercado incapaz de absorberlos productivamente.
Cuando Sánchez habla de "Occidente" crea una equivalencia que no existe. Estados Unidos atrae inmigrantes porque crea empleo. España los regulariza masivamente sin crear empleo suficiente, y luego se sorprende de que el sistema no cierre.
Peor aún: Sánchez presenta como virtud moral lo que es un incentivo económico perverso. En España, una persona puede ser regularizada y pasar a cobrar el Ingreso Mínimo Vital, unos 730 euros al mes, sin necesidad de tener contrato de trabajo. Eso no es integración en el mercado laboral. Es integración directa en el sistema de subsidios. Nada parecido ocurre en Estados Unidos.
Ese mensaje genera simpatía en ciertos círculos progresistas internacionales, pero daña a España. Porque blanquea un modelo que produce paro estructural, sueldos bajos, dependencia del Estado y frustración social. No es solidaridad. Es irresponsabilidad económica disfrazada de compasión.
Estados Unidos puede absorber inmigración porque su economía crece, innova y remunera el trabajo. España no. Fingir que ambos países están en la misma situación es engañar al lector internacional y, lo que es peor, engañarse a uno mismo.
La inmigración no es el problema. El problema es importar personas a una economía que no crea oportunidades, mientras se penaliza al que emprende, contrata y arriesga.
Hasta que Sánchez no entienda esa diferencia básica entre EE.UU. y España, seguirá escribiendo artículos bonitos en diarios extranjeros y gobernando de espaldas a la realidad económica del país.
Esto no es ideología. Es aritmética. Y cuando la aritmética no cuadra, los que pagan son los españoles, no los columnistas del New York Times.