VERGÜENZA MUNDIAL. Primer acto: Messi se le planta al árbitro, lo amenaza y le grita en la cara sin ninguna consecuencia. Segundo acto: viene la expulsión de un jugador de suiza. La FIFA ha convertido el Mundial en un circo armado donde Argentina gana con trampas, favoritismos y árbitros comprados. Prueba irrefutable de que todo está arreglado.
Cuando Cabo Verde empieza a dominar el partido: el árbitro cobra todas a favor de Argentina.
Cuando Egipto se puede poner tres goles por delante: el árbitro se inventa un excusa para anularle un gol.
Cuando Suiza está a punto de remontar el partido: el árbitro expulsa a un jugador suizo de la nada.
El que no lo quiera que no lo vea, pero la CORRUPCIÓN es muy evidente.