Todos nos fuimos enterando y no es casualidad que nos hayamos escrito con las personas más importantes para nosotros. Esto es el Indio. Los amigos, la familia, los amores y toda la vida atravesada por su música.
Hoy llora un pibe en la villa, una chica en la facultad, un laburante precarizado, un intelectual, un preso, una maestra, un desocupado, una ama de casa, un borracho y un ex ministro. Lo lloramos y sabemos que el asunto está ahora y para siempre en nuestras manos.
Marzo de 2017, mi vieja me había puesto una sola condición para llevarme a Olavarria: no llevarme ninguna materia. No la cumplí, no fui y desde ese momento hasta hoy me arrepiento con toda mi alma.
Los de las noticias horrorizados porque la gente toma birra y canta las canciones del indio como despedida, su supieran que la misa es eterna y el amor le gana a la tristeza