mirá que yo amo la docencia desde que tengo uso de razón (juro por mi madre) y aunque mi corazón ame las infancias y los espacios educativos, mi salud mental me esta pidiendo basta a gritos
y recuerden amiguitos: lo que uno ama y admira, lo tiene que hacer tan propio para que después personas con las que ya no te relacionas no quieran venir a invadirlas, que sepan y entiendan que eso que conocieron le pertenece a otra persona y tienen el deber de alejarse.
café en Almagro. chabón a los besos con una mina en la mesa de al lado, full parejita, que se yo. en un momento el chabón atiende una llamada: "hola, amor? qué pasó?"