El alma de la fiesta: desde su infancia ya apuntaba maneras, tenía el don de atraer a la gente siendo tal y como era. Una especie de imán o un extraño magnetismo hacía que todos buscaran estar a su lado. Alegre, ocurrente, siempre con la sonrisa en la boca y el halago más
Un wey dijo que le daría muchísimo miedo caminar cerca de la marcha porque seguro le iban a hacer algo. Bro así se siente salir en un día normal, bienvenido
“Detectando a morras chidas”…
Así nos tomaron en serio y en cuanta, riéndose , burlándose , payaseando, insultando y creando “contenido” machista y Misoginos en uno de los días y momentos más importantes de la lucha de las mujeres.