Yo solo sé que orar funciona, ha funcionado y funcionará siempre. Y si hay algo de lo que estoy completamente convencida, es que Dios nunca desprecia una oración que nace desde lo más profundo del corazón. ❤️
Estoy tomando el hábito de despertarme tranquila y feliz, sin importar lo que esté pasando. La vida podría ser mejor pero también peor. Solo hay que ser agradecido con Dios por el milagro de un nuevo día con vida.