Magnífica y estelar interpretación José María...todavía sigo emocionada...No tengo palabras de agradecimiento...mil y mil gracias por su esfuerzo para agradadarnos y hacernos mucho más bonito cada fin de semana 🥰😍🎻🎵🎶🎹🎵🎶👏👏👏👏👏
Buenos días... En esta ocasión en #MusicJMMM interpreto ‘City of Stars’ (de película ‘La la land’, en la que el que Ryan Gosling y Emma Stone decían aquello de “Are you shining just for me?”).
Hoy dedicada a Esther Molina @deltasirvent
#ReflexionesJMMM - No hace falta arreglarlo todo para estar en paz
A veces vivimos como si la felicidad estuviera siempre al otro lado de una gran transformación.
Como si antes de poder sentirnos bien tuviéramos que corregirnos, reinventarnos, mejorar sin descanso, alcanzar una versión impecable de nosotros mismos. La cultura actual nos empuja con frecuencia a pensar que siempre nos falta algo: más éxito, más disciplina, más rendimiento, más control, más perfección.
Pero quizá la felicidad no empiece cuando todo esté resuelto.
Quizá empiece, más modestamente, cuando aprendemos a habitar el presente sin exigirle que sea perfecto.
Hay una forma de expresar este sentimiento menos ruidosa que felicidad y, tal vez por eso, más cercana: sentirse razonablemente contento. No significa conformismo ni indiferencia. No significa cerrar los ojos ante lo que duele. Significa reconocer la realidad completa: las preocupaciones, las pérdidas, las incertidumbres… pero también la luz que entra por la ventana, una conversación que reconforta, el regreso de una canción conocida, el gesto amable de alguien, la belleza discreta de un día cualquiera.
Estar en paz no implica negar el sufrimiento del mundo. Tampoco ignorar nuestras propias heridas. Implica aceptar que el corazón humano puede sostener más de una emoción a la vez. Podemos preocuparnos y agradecer. Podemos llorar y sonreír. Podemos sentir tristeza y, aun así, descubrir un pequeño motivo para seguir confiando.
No todo tiene que estar arreglado para que podamos respirar un poco mejor.
A veces basta con detenernos, mirar con más atención y permitirnos encontrar pequeñas bolsas de alegría en medio de la vida real.
Porque quizá la serenidad no consista en tenerlo todo bajo control, sino en aprender a reconocer que, incluso en días imperfectos, todavía hay algo que merece ser visto, cuidado y agradecido.
#Serenidad #Gratitud #FocoEnLoBueno
Hoy, en mi #MusicJMMM al piano, traigo una versión adaptada y abreviada de “Don’t Let the Sun Go Down on Me” (“No dejes que el sol se ponga sobre mí”), de Elton John. 🎹☀️
Y quizá, con este sol implacable de estos días, el título viene casi al pelo… aunque la canción habla de algo bastante más profundo que el calor.
Habla de no apagarnos por dentro.
De pedir que no se pierda la luz.
De esos momentos en los que uno necesita que alguien esté cerca, comprenda, acompañe… o simplemente no deje caer la tarde demasiado pronto sobre el ánimo.
Hay canciones que, aunque nacieron hace años, siguen teniendo una fuerza especial porque tocan algo muy humano: la necesidad de ser vistos, de ser queridos y de encontrar un poco de claridad cuando la vida se nubla.
Así que aquí va mi pequeña versión al piano, con respeto, con afecto y con mis mejores deseos para este día.
Que no se nos ponga el sol por dentro. 🤗🎶
#MusicJMMM 🎹🎵
#ReflexionesJMMM - Las ideas aparecen cuando aprendemos a mirar la vida
Escribo este post después de que una persona me preguntó de forma muy amable cómo escribía cada día sobre algo distinto...
A veces pensamos que para escribir una reflexión hace falta esperar una gran inspiración.
Pero quizá no sea así. Quizá las mejores ideas no aparecen cuando uno se sienta delante de una página en blanco, sino mientras vive: en una conversación, en un paseo, en una noticia que inquieta, en una frase escuchada al vuelo, en un error propio, en una alegría pequeña o en un día especialmente difícil.
La vida nos va dejando apuntes.
El problema es que, si no los miramos con atención, se pierden.
Por eso me gusta pensar que cada día trae una lección escondida. No siempre evidente. No siempre cómoda. A veces hay que dejarla reposar, volver sobre ella, preguntarse qué me ha querido enseñar esto, qué he sentido, qué puedo comprender mejor, qué puedo compartir sin imponer.
Escribir, en el fondo, también es una forma de ordenar la vida. De sacar del ruido una pequeña verdad. De convertir una experiencia concreta en algo que quizá pueda acompañar a otra persona.
No se trata de tener ideas brillantes todo el tiempo. Se trata de vivir con los ojos abiertos y con el corazón suficientemente atento como para no desperdiciar lo aprendido.
Quizá cada reflexión empieza así: vivir el día, detenerse un momento, escuchar lo que ha dejado dentro… y luego intentar decirlo con honestidad.
Porque las ideas no siempre vienen de pensar más.
A veces vienen de vivir mejor.
#EscribirParaPensar #AprendizajeDiario #VivirConAtención
#ReflexionesJMMM - Estos días lo que ha ocurrido en Venezuela duele.
Duele por el temblor de la tierra, pero sobre todo por el temblor de tantas vidas rotas de golpe: familias buscando a los suyos, casas convertidas en escombros, noches sin descanso, colas para conseguir comida, miradas que mezclan miedo, cansancio y una pregunta que nadie sabe responder del todo: “¿y ahora qué?”.
Las informaciones recientes hablan de una tragedia especialmente dura en zonas como La Guaira y Caracas. En estas situaciones aparece la vida entera, con sus dos caras.
La más oscura: la desesperación, el caos, la falta de suministros… y también la miseria de quienes aprovechan el sufrimiento ajeno, o de quienes, empujados por la angustia, terminan entrando en dinámicas de saqueo que agrandan todavía más la herida colectiva.
Pero aparece también la otra cara. La que sostiene el mundo cuando parece venirse abajo: vecinos removiendo escombros, voluntarios repartiendo agua, sanitarios atendiendo sin mirar el reloj, rescatadores buscando vida donde solo parece haber ruina, personas y entidades enviando ayuda, manos anónimas que no preguntan de dónde vienes antes de levantarte.
Eso también es la vida: fragilidad y grandeza al mismo tiempo. A veces la tierra se abre y nos recuerda que no controlamos casi nada. Pero también se abre el corazón de mucha gente y nos recuerda que no todo está perdido.
Ojalá Venezuela encuentre pronto consuelo, ayuda eficaz y esperanza.
Y ojalá, en medio de tanto dolor, sepamos mirar hacia quienes ayudan.
Porque cuando todo tiembla, lo que verdaderamente sostiene al ser humano es la solidaridad.
#Venezuela #Solidaridad #Esperanza #AyudaHumanitaria #UnidosEnLaAdversidad
#ReflexionesJMMM - Hay noches en las que basta mirar al cielo para recordar que seguimos formando parte de algo inmenso.
La llamada Luna de Fresa tiene un nombre precioso, casi de cuento. Uno podría imaginar una luna teñida de rosa, dulce y distinta, como si el cielo se permitiera una licencia poética. Pero su significado no tiene que ver tanto con el color como con la memoria de los ciclos naturales.
Su nombre viene de antiguas tradiciones ligadas al mes de junio, cuando en algunas culturas se asociaba esta luna llena con el tiempo de recoger fresas. No era una transformación del satélite, sino una forma humana de ponerle nombre al calendario de la naturaleza.
Y eso me parece hermoso: antes mirábamos más el cielo para entender la tierra. Sabíamos que la luz, las estaciones, las cosechas y los ritmos de la vida estaban conectados.
Hoy quizá no necesitamos la luna para saber cuándo recoger frutos, pero sí para recordar algo importante: todo tiene su tiempo.
Hay tiempo de sembrar.
Tiempo de esperar.
Tiempo de madurar.
Y tiempo de recoger aquello que, con paciencia, hemos cuidado.
La Luna de Fresa nos invita a levantar la mirada. A salir un momento del ruido. A no confundir apariencia con significado. A entender que no todo lo bello necesita ser espectacular; a veces basta con tener historia, símbolo y silencio.
Ojalá esta luna nos recuerde que también nosotros vivimos por ciclos. Que no siempre estamos en flor, ni siempre en cosecha. Pero si seguimos cuidando lo esencial, tarde o temprano algo bueno acaba madurando por dentro.
Porque hay luces que no cambian el mundo.
Pero nos ayudan a mirarlo de otra manera.
#LunaDeFresa #CiclosDeLaVida #MirandoAlCielo
#ReflexionesJMMM - No todo lo que está roto está acabado...
Coser parece un gesto pequeño. Casi doméstico. Casi silencioso.
Pero, si uno lo piensa bien, coser es mucho más que unir telas. Es aceptar que algo se rompió… y decidir que no por eso ha llegado su final.
Hay una sabiduría profunda en ese acto: tomar lo rasgado, mirarlo con calma, buscar el hilo adecuado y empezar, puntada a puntada, a recomponer lo que todavía merece seguir siendo.
La vida también tiene costuras.
Heridas, desencuentros, pérdidas, errores, cansancios. Zonas que se deshilachan sin avisar y nos obligan a detenernos.
Y quizá madurar consista en entender que no todo lo roto debe tirarse. Hay cosas que pueden repararse. Relaciones que pueden hablarse. Ánimos que pueden levantarse. Caminos que pueden retomarse con una cicatriz visible, sí, pero también con más verdad.
Coser requiere paciencia. No se arregla nada de golpe. Se avanza despacio, con cuidado, aceptando que la marca quizá quede ahí. Pero esa marca no siempre afea: a veces cuenta una historia de resistencia.
Ojalá aprendamos a coser también por dentro.
A no despreciar lo imperfecto.
A no rendirnos ante la primera rotura.
Porque, a veces, lo reparado no vuelve a ser como antes.
Pero puede llegar a ser más fuerte, más humilde… y más nuestro.
#Coser #Reparar #Cicatrices #Esperanza
#ReflexionesJMMM
Hay momentos en los que uno mira alrededor (en el trabajo, en la sociedad, en España, en el mundo) y siente que se tambalean algunas cosas que creía firmes.
Como si aquellas reglas sencillas de juego limpio que nos enseñaron en casa, como la decencia, la palabra dada, el respeto, la lealtad, el esfuerzo honrado..., hubieran quedado arrinconadas por el ruido, la mentira o la falta de escrúpulos.
Y claro que duele.
Duele ver comportamientos que no compartes. Duele comprobar que a veces parece ganar quien menos respeta. Duele sentir que la vida premia caminos que tus padres te enseñaron a no tomar.
Pero ahí está precisamente la prueba: no dejar que lo que detestamos nos contagie por dentro.
Porque si ponemos toda la mirada en lo malo, acabamos viviendo en un bucle de desasosiego. Y no por mirar más la oscuridad vemos mejor; a veces solo nos acostumbramos a ella.
Por eso conviene volver al centro: las personas que queremos, lo bueno que aún existe, la gente decente que trabaja en silencio, la gratitud por estar vivos, la posibilidad de seguir haciendo las cosas bien aunque otros no lo hagan.
No se trata de ingenuidad. Se trata de resistencia moral.
Que el mundo esté revuelto no nos obliga a revolvernos por dentro.
Que otros pierdan sus principios no significa que tengamos que soltar los nuestros.
Hoy me quedo con esto: cuidar la paz, agradecer la vida y no permitir que la amargura ajena nos robe la bondad propia.
#PazInterior #Principios #ResistenciaMoral #VidaConPropósito
Hoy, en un tiempo en el que tantas cosas siguen agitadas (en el mundo, en la vida pública y también, a veces, en lo más íntimo) me apetecía empezar el fin de semana 🎹 con una canción que siempre ha sido refugio: Bridge over Troubled Water, de Simon & Garfunkel.
Es un canto a la amistad incondicional, al consuelo y a esa forma silenciosa de amor que dice: “cuando el agua venga revuelta, aquí estaré”.
Quizá por eso sigue emocionando tanto. Porque todos, alguna vez, necesitamos un puente: alguien que nos ayude a cruzar, a sostenernos, a no sentirnos solos.
La interpreto en su peculiar tonalidad original, Mi♭ menor, en una versión abreviada para adaptarla al formato de X/Twitter… intentando conservar toda la emoción posible en cada acorde.
Ojalá, al escucharla, sintáis también ese pequeño puente hacia la calma, la esperanza y la confianza.
Con mucho afecto, gracias por seguir compartiendo música y vida cada semana.
❤️🙏 #MusicJMMM
@JMMartinMoreno Pues claro que sí, José María, nos hace sentir calma y esperanza al escuchar esta preciosa melodía e interpretación, al igual que otras muchas ... Mil gracias y feliz finde ☀️✨🎶🎹🎼💖
#ReflexionesJMMM
Perder a alguien muy querido duele de una forma que cuesta explicar.
No es solo la ausencia. Es el hueco en las rutinas, la silla que ya no se ocupa, la llamada que ya no llega, la frase que te gustaría compartir y se queda suspendida por dentro.
El duelo tiene días extraños. Algunos parecen llevaderos. Otros, de pronto, te golpean con una canción, una fotografía, un olor, una fecha, un silencio. Y entonces entiendes que el amor no desaparece: simplemente cambia de lugar.
Porque hay personas que no se van del todo.
Se quedan en la manera en que miramos la vida, en lo que aprendimos de ellas, en los gestos que repetimos sin darnos cuenta, en las palabras que aún nos acompañan cuando necesitamos fuerza.
Quizá no podamos abrazarlas como antes. Pero podemos seguir llevándolas con nosotros. No como una carga, sino como una luz serena. Como una presencia íntima que nos recuerda quiénes fuimos, cuánto amamos y cuánto seguimos siendo capaces de amar.
Ojalá aprendamos a mirar el recuerdo sin que solo duela.
Que, poco a poco, también consuele.
Porque quien fue importante de verdad no desaparece: permanece en ese lugar silencioso y sagrado donde nadie puede arrebatárnoslo.
En el corazón.
#Recuerdo #AmorQuePermanece #Esperanza
Hoy, en mi #MusicJMMM al piano, traigo de nuevo un pequeño sorbo de música clásica: el primer movimiento de la Sonata para piano n.º 16 en Do mayor, K. 545, de Wolfgang Amadeus Mozart. 🎹
La auto-grabé casi sobre la marcha, con esa mezcla de respeto y disfrute que siempre provoca Mozart: parece sencillo… hasta que uno se sienta al piano y descubre todo lo que cabe en su aparente claridad.
Esta sonata tiene algo muy especial: combina ligereza, elegancia, alegría, sorpresa y una expresividad que no necesita levantar la voz para emocionar. Mozart consigue que cada frase parezca natural, como si la música caminara sola… pero detrás hay equilibrio, intención y una belleza muy difícil de imitar.
Espero que lo disfrutéis. 🤗🎶
#MusicJMMM 🎹🎵
@GustavoAdolf_ He estado dos veces en esta preciosa Basilica. Una en 1980 en el viaje de fin de curso, la rodeamos con el autobús...Mirar a través de los cristales y ver algo tan majestuoso, fue un verdadero placer. En 2006 con mi marido, la visita fue en el interior y nos dejó sin palabras 💖
La Basílica de la Sagrada Familia en Barcelona es una auténtica "Biblia tallada en piedra". Antoni Gaudí concibió cada rincón de su estructura como una herramienta de catequesis visual destinada a difundir el mensaje evangélico.
La reciente culminación y bendición papal de la gigantesca Torre de Jesucristo de 172,5 metros, coronada por una cruz blanca iluminada, ha consolidado al templo como la iglesia más alta del mundo y el máximo exponente de la simbología cristiana en la arquitectura moderna.
Barcelona, Cataluña, España y Europa son y serán siempre cristianas.
#ReflexionesJMMM
Todo lo que vemos, escuchamos y leemos deja una huella.
A veces pequeña. A veces profunda. Pero nada pasa del todo “sin más”.
Lo que consumimos alimenta nuestra mirada. Y nuestra mirada, poco a poco, va construyendo la realidad en la que vivimos. Por eso conviene preguntarse de vez en cuando: ¿esto que entra en mí me serena, me ensancha, me hace mejor… o me llena de ruido?
El problema empieza cuando confundimos nuestra forma de ver el mundo con la única forma correcta de vivirlo. Cuando creemos que los demás deberían amar lo que amamos, rechazar lo que rechazamos y cambiar aquello que a nosotros nos incomoda.
Pero no todos tienen nuestros gustos, nuestras heridas, nuestros ritmos ni nuestras razones. No se puede pedir a un manzano que dé melocotones. Y tampoco podemos convertir a los demás en una versión a nuestra medida.
Eso no significa renunciar a mejorar el mundo. Al contrario. Podemos ayudar, cuidar, denunciar injusticias, tender la mano, alimentar al que tiene hambre, defender al que no tiene voz. Podemos ser parte de la solución.
Pero hay una diferencia enorme entre influir y controlar.
La gente no cambia porque la empujemos desde la superioridad. Cambia, a veces, cuando encuentra un ejemplo que inspira, una luz que no deslumbra, una presencia que acompaña sin invadir.
Quizá la paz empieza ahí: en hacer con convicción lo que está en nuestras manos, y soltar con humildad lo que no podemos dominar.
Porque el mundo no mejora a base de imponer nuestra forma de ver la vida.
Mejora cuando procuramos vivir de tal manera que nuestra presencia invite a algo mejor.
#InfluirSinImponer #CrecimientoPersonal #Convivencia