A veces tratamos de ser fuertes cuando sentimos dolor, pero permitirnos ser vulnerables es lo que hace que ese dolor, algún día, nos vuelva más fuertes.
Tuchel se pensaba que Argentina era México. Se cago, a diferencia de Scaloni que una vez más acertando en los cambios. Y Messi otra vez, el tipo con 39 años, sin ver, centro espectacular. Dos asistencias que ponen Argentina en la final del mundo.