Una vez más la pérdida de alguien querido, me recuerda que debo disfrutar hasta de los tragos amargos, de los días no tan buenos, que las pérdidas económicas o materiales se pueden conseguir de nuevo, pero la pérdida de una persona es irreparable.
Ayer me sentía algo awitadillo, hoy después de nadar y desayunar tranquilamente en mi depa todo cambió, luego ir al trabajo en bici y sin estrés de vehículos pitando para avanzar llegué a la oficina con una gran sonrisa. 😎