Cuando hace 22 años en el 2002, el país estaba casi paralizado y los sindicatos y empresarios de la época hicieron un llamado a paro nacional, el sector transporte, el gremio docente, los comercios en general no se sumaron, porque alegaban, que si no trabajaban no comían. Dos décadas después ni trabajando se come. La desunión trajo como consecuencia el escenario que estamos viviendo hoy en día. Es atrevido adjudicar a las sanciones, la debacle económica de un país, cuando el fracaso viene del modelo político y económico. Que ciudadanos pensantes y preparados, aleguen que la sanciones van a traer más pobreza es jugar con la psiquis del venezolano promedio. La sanciones tienen cuatro años. ¿Acaso antes de eso estábamos bien? ¿Cuántos años lleva la crisis económica del país? La meta ideal sería vivir en un país que no tenga la amenaza constante de unas sanciones que pueden ir y venir dependiendo del comportamiento del gobierno. En cualquier país normal y libre de este mundo, no hay una sombra que los persiga porque las cosas se hacen bien y no señores, las sanciones no son el problema, las sanciones son consecuencia de un modelo fracasado. Son consecuencia del despilfarro de los bienes de la nación. Seguir pensando en individual, es seguir alargando esta tragedia.
Días de despedidas, de ojos aguados, de no saber cuándo volveremos a ver a nuestros seres queridos.
Me cago en Chávez, su memoria, su legado, en sus promotores y en todos los que de una u otra manera han contribuido a que esta pesadilla que separa familias se haya mantenido.
Btw, 17 años comprando carne en el Yunko en San Bernardino…cuando de carne se trata no hay nada mejor…y ojo, no me está pagando, solo me pareció bonito compartirlo 🥩