El motor de la vida es la ilusión. No creo que exista una emoción más trascendente. Es la anticipación de cada vivencia valiosa que está por venir. No es lo mismo vivir en automático que vivir con ese cosquilleo que indica que igual lo mejor aún está por llegar. Cuando la ilusión se apaga se pierden los motivos y el para qué de esta vida. Por eso hay que intentar encenderla una y otra vez, proyectos, personas, planes, hobbies, momentos. La ilusión es la anticipación de ese cachito de tiempo que nos llena de vida.
Dejé de catastrofizar el día que pensé, puesto a inventarme el futuro por qué no pensar que va a salir bien. Por qué no creer. Por qué no adelantar cada una de las opciones positivas posibles. Y si sale mal, ya gestionaré entonces. Casualmente pensando así la vida sale mejor.
Al principio poner límites parece súper complicado pero una vez le coges el royo es en plan no me tratas bien pues fuera de mi vida que pase el siguiente
A la hora de hacer peticiones en una relación es muy complicada de gestionar la duda de si estás exigiendo demasiado, porque dónde está el limite entre lo que se puede pedir y lo que no, no hay una guía que delimite que es lo “normal” o lo básico en una relación, es algo personal
Voy a aplicarme una etiqueta que se llama persona con batería social intermitente, somos personas que durante un rato hablamos por los codos cual mismísimo alma de la fiesta y al rato siguiente no queremos saber nada de nadie y necesitamos paz. Eso en bucle de forma alterna
Llorar a lágrima viva de felicidad es una sensación difícil de explicar y que creo que no es posible si no se viene de pasarlo muy mal. Porque emocionarse ante la propia alegría a ese nivel solo es posible cuando la valoras profundamente, porque creías que nunca volvería.
he pasado una semana muy muy muy mala, hoy me siento feliz y afortunada❤️🩹lo dejo por aquí para la próxima vez que ocurra, recordarme que todo termina pasando🦋