Yo me sentía antagónicamente cerca de la Maga, nos queríamos en un dialéctica de imán y limadura, de un ataque y defensa, de pelota y pared. Supongo que la Maga se hacía ilusiones sobre mí, debía creer que estaba curado de prejuicios...
Mi amor por ti ha dejado de ser una emoción para convertirse en una patología del hambre. Te miro y no veo un hombre, veo un altar de carne tibia, un banquete que Dios ha puesto frente a mis ojos para probar mi resistencia.
@lemoncake_7 GRACIAS. Por suerte mis cejas son gruesas y pobladas—según mis amigos—, veré si algún tutorial me sirva. Soy un cero a la izquierda con estas cosas, qué nefasto. Veré si puedo lograrlo o me tocará volver al desequilibrio mental.