El amor hecho carne se entregó por ti. Eso significa que vales, y mucho. Conoce lo que eres y lo que vales. No permitas que te traten como basura porque tu Creador no te trata como tal. Entonces, ¿Por qué permitirías que alguien más lo haga?.
El Hacedor de Maravilas no necesita de tus instrucciones, ni de tu ayuda, ni de tus consejos. ¿Dónde estabas tu cuando fundaba la tierra? Él solo te pide amor, voluntad, fe y obediencia.
Nada es más grande que el poder de Dios, ni la enfermedad, ni el cansancio, ni las crisis económicas, nada. Búscalo a Él primeramente y todas las cosas serán añadidas.
Solo en tus brazos encuentro la paz, la confianza y la seguridad que necesito para continuar con mi andar. Gracias Dios porque aun en mi imperfección te manifiestas y me recibes en tu presencia.
Cada uno es dueño de su tiempo y de cómo lo invierte. Ahora bien, imagínate que Dios te dedique el mismo tiempo que le dedicas a Él. ¿Sería suficiente?