@kunley_drukpa 🤮🇹🇷💀🪦 ⚔️🇦🇲🇬🇷 Of course, no Armenians and Greeks because turks genocided them.
What else would you expect from turkish barbarians from Central Asia.
🤥Nothing but lies, denials, and fabrications.
@EJ0uuhx9@warclubco@YugoyFlechass Te están hablando de que la mitad de los alquileres los pagan extranjeros (lado de la demanda, no de la oferta). Efectivamente hay hay gente estúpida que no sabe interpretar los datos.
@tardio_carlos@Lytronas1@nacidoatleti En un sistema capitalista como tú lo imaginas (no entiendes lo que realmente es), los viejos estarían en la calle, no con pensiones y ayudas para viajes.
@_nayeliiiiiiii@hispano_studies Taking into acount Latin America is a word created by the French in the XIX century I doubt you are qualified to understand the subject.
@Javier_Stmaria@forocoches Desconozco qué estudiaste, pero esa frase no es correcta. Si no, no se podría afirmar que "fumar mata" o que reducir máximos de velocidad en ciudad aumenta la seguirdad. Ambos casos son estudios de correlación.
La frase realmente es correlación no siempre implica causalidad.
@Javier_Stmaria@forocoches Para empezar en el tema tienes un libro con un capítulo entero dedicado a eso, se llama Freakonomics.
"Correlación nunca equivale a causalidad" - frase digna de un estudiante de facultad letras.
@Javier_Stmaria@forocoches Hay hasta estudios económicos y sociales sobre los nombres y ciertas correlaciones, pero nada, es una chorrada intentar detectar patrones.
La batalla de nuestro tiempo no es «público o privado», ni «izquierda o derecha», sino la búsqueda desesperada de la belleza, de lo sublime, y el rechazo radical a lo que, por feo, ataca la raíz misma de nuestro humanismo.
A muchos ya no nos importa la política, pero sí la belleza. Evitar la nausea, que escribía Sartre.
Pero los gobiernos marcan el paso. Controlan el debate público y, con él, el discurso que marca el paso de los valores de una época. De su zeitgeist.
A veces paseo por mi ciudad y me pregunto si somos una sociedad en guerra con la belleza.
En guerra con la elegancia.
En guerra con la sensibilidad.
En guerra con todo lo sublime del mundo.
Veo las plazas de mi infancia, recién renovadas, entregadas ahora al hormigón y el brutalismo
Entro a cafés y restaurantes y encuentro la mayoría ambientados con la música más zafia, más barriobajera.
Camino por los barrios posando la mirada en los transeúntes: a veces todo parece un carnaval de lo estrafalario.
Cada sociedad, cada tiempo, tiene su estética. Pero, ¿qué cánones celebramos nosotros? ¿Cuál es nuestro mensaje a las generaciones del futuro?
En nuestro país, el cielo, el monte y la mar nos entregan generosos su belleza a manos llenas. ¿Por qué vivimos de espaldas?
A veces parecemos una sociedad en guerra con la belleza, con la elegancia, con la sensibilidad.
En guerra con todo lo sublime del mundo.
Hay una continuidad religiosa, jurídica, lingüistica y de todo tipo entre Roma, los visigodos y la posterior España que no existe en absoluto con el mundo musulmán.
Decir que nuestra historia es tan romana como musulmana es como si yo viviese en el piso en el que vivieron mis abuelos y me dicen que mi historia tiene lo mismo que ver con ellos que con otra gente a la que se le alquiló el piso entremedias simplemente porque ocuparon el mismo espacio físico.
Esto sí que es una magufada negacionista y tiene que ser ridiculizada cada vez que uno la encuentre porque no podemos seguir viviendo con este bochorno constante.
Casualmente no se suele hacer hincapié en el único argumento medio decente en sentido contrario: la continuidad genética. Hasta hace 10-20 años, la península ibérica tenía una continuidad genética a lo largo de todos esos periodos desde antes de Roma. Es decir, somos esencialmente la misma gente desde tiempo inmemorial habitando esta tierra bajo dominio romano, godo, musulmán, cristiano y ahora sidoso-musulmán. Pero hablar de eso supondría incluir en nuestra identidad nacional un elemento que aterroriza especialmente a quienes nos quieren vender que somos hijos de Tariq.