Santo Tomás de Aquino hablaba del matrimonio como la forma más alta de la amistad. Una verdadera amistad desea el bien del otro, es recíproca y comparte la vida. Casarse es literalmente elegir a tu mejor amigo para toda la vida... para pensar
no uses la imaginación para repasar escenarios catastróficos o ensayar peleas hipotéticas, porque abres un portal hacia esa misma frecuencia de estrés. úsala deliberadamente al dormir, escribir o hacer ejercicio para proyectar cómo se siente el éxito, la calma y la seguridad.
Para mí el acto de leer es lo que cambia a la gente (detenerse, subrayar, reflexionar, volver a leer el mismo párrafo, compartirlo, leerlo en voz alta, dedicárselo a alguien, reírse, conmoverse, sentirse acompañado porque alguien escribió lo mismo que tú sientes)
muchas veces creemos que estar “en el camino correcto” debería sentirse seguro, claro, tranquilo o lleno de certezas… pero no siempre se ve así. A veces el camino correcto es justamente el que te incomoda, el que te rompe estructuras, el que te obliga a replantearte todo lo que dabas por hecho, hay procesos que no llegan para darte calma inmediata, sino para empujarte a convertirte en alguien que jamás hubieras descubierto quedándote en lo conocido