Los inviernos de una noche, mañanas que fueron.
Y ahora dejame sangrar en tus infiernos.
Las semillas de un encanto van creciendo, vivo fuertes madrugadas que al otros día siento.
Piel de oro, rojo enfermo del amor ambidiestro.
De la luz hacia lo oscuro.
Magia veneno.
Que más quisiera yo que estar
solo un minuto y nada más
y sin decir palabras
fuera todo fácil y normal
quien fuera yo tu capitán
para tenerte en alta mar
un navegante entre tus piernas
tu psicópata formal
el dueño de tus lagrimas
un lobo y tu la luna