La frustración le azota de nuevo al ver cómo su espada estalla en mil pedazos al impactar contra su resistente contrincante. Una vez más es vapuleado. Una vez más se le es recordado que no es más que un peón en un juego que le queda grande y en el cual, desgraciadamente, ha /+
|| mañana abro DM a la admin para sacar a Bryce, que este es el *final* del personaje. nahir ya no puede más así que el rol se queda ahí.
ha sido un gusto construir este personaje con ayuda vuestra ;;
él. Impactan, arrancándole de cuajo el ojo de la zona que no había sido quemada y, por lo tanto, provocando que lo libere.
Junto a las lágrimas, una desquiciada sonrisa adorna su rostro, antes de sin energías caer de espaldas al suelo.
máximo esplendor.
Es el movimiento de un títere, una diminuta chispa cargada de rencor y venganza; un deseo de marcharse dando todo lo que le queda.
Su mano diestra, la más cercana al rostro de Leviatán, se recubre de unas sombrías garras que velozmente se ciernen sobre /+
más importantes, la sangre abandona su organismo a una velocidad vertiginosa, manchando el magullado rostro del pecado.
Su mirada asciende, perdiéndose, antes de escuchar un condenado susurro provenir de su sombra: un último golpe, la desesperación de una rata en su /+
lo que ha aprendido lo que es confiar en otros y arriesgarse por seres queridos.
No quiere despedirse de los cálidos abrazos de Remy, tampoco de la cansina positividad constante de Arya, la cabezonería de Nesrin, la comprensión de un enemigo como Sascha, el fumar con Noelle, /+
mordisco de Leviatán.
|| TW: gore explícito ¿¿ ||
La afilada dentadura destroza sin problema su piel y carne, abriéndose paso a través de un vampiro que ya no posee fuerzas para resistirse ni sangre suficiente para usar ninguno de sus trucos. Al arrancar una de las venas /+
o las risas compartidas con Cornelia, así como tampoco quiere hacerlo de las malas miradas que comparte con Caín o los consejos de Lucifer, que pesan ahora más que nunca.
Lágrimas resbalan por la mejilla del ojo que no ha sido destrozado, indefenso, en lo que ve llegar el
/+
el cansancio y el daño le sobrepasan.
Sus palabras le persiguen, así como las múltiples promesas que ha hecho durante los últimos meses, durante todo el tiempo que lleva como vampiro, el único periodo de tiempo en el que realmente ha vivido, en el que ha hecho amistades, en /+
jugado hasta quemarse por completo.
El primer golpe contra la pared acaba de aturdirle, aunque gracias a su resistencia es incapaz de dejarle inconsciente; su corazón seguía bombeando adrenalina, seguía negándose a morir. El segundo logra cerrar unos de sus ojos, pues /+
La frustración le azota de nuevo al ver cómo su espada estalla en mil pedazos al impactar contra su resistente contrincante. Una vez más es vapuleado. Una vez más se le es recordado que no es más que un peón en un juego que le queda grande y en el cual, desgraciadamente, ha /+
maloliente esqui-na como esta?
Coge fuerzas, apretando el mango con el que sujeta la espada, en lo que lanza un nuevo ataque hacia Leviatán, carente ya de fuerzas.
su mejilla, haciendo que por dentro se corte dada la presencia de sus dientes.
Tropieza por el oscuro callejón, deteniéndose al chocar contra una de las paredes.
Zurda sujeta el costado destrozado, en lo que moribundo alza su mirada en pos de mantenerle el desafío a su /+
superior
— Hay- —gruñe, desviando la sangre que resbala por su comisura hasta su hábil, donde genera una nueva espada— gente esperándome, que me aprecia. —incrédula es la sonrisa que esboza; ni él cree lo que está mascullando— ¿Sabes la cara que pondrían si me muriera en una /+
El accesorio golpea sobre sus costillas, siendo la magia que imbuye este mismo el que le daña seriamente. Su interior se retuerce a la par que siente algo resquebrajarse, forzándole a inclinarse hacia el frente para escupir más sangre. El segundo bastonazo impacta de lleno en /+
La endeble espada, generada con hemomancia, se resquebraja al impactar contra las duras escama, quedando el golpe en un vago intento de dañar al general.
Las palabras, junto a los sucesos, merman su moral.
— ¿¡De verdad crees que eso era- —el golpe del bastón es esquivado, /+
gracias a que está de pie y a que la gran mayoría del daño recibido está en sus hombros— una puñetera familia?! ¡Eran despojos!
Es lo que usa para excusarse, obviando los inocentes que se ha llevado por delante con su egoísmo. Juntando ambas manos y aprovechando la esquiva, /+