Un viejo templo acoge con su puerta derribada a una azabache decaída. Hace meses de la primera vez que puso en pie en este lugar, tanto que por más que rasque entre sus recuerdos, no saca una fecha concreta; sin embargo, su ubicación estaba grabada a fuego en su memoria.
Un /+
@scxentia_ ahogando cualquier atisbo de ilusión— Una diosa me ha arrebatado una parte de mí que le pertenecía, me pegó una paliza y —miró su propia mano— despertó algo en mí. Es el resumen, quisiera entrarte en detalles, pero necesito ayuda: algo, más bien alguien, quiere /+
mierda. Sé, también, que me estás escuchando; nadie ha vuelto a este templo desde aquellos bandidos. —prensa sus labios, acomodando ambas manos sobre su propio regazo— Estoy perdida, contra las cuerdas, no sé ni quién soy ni. . . —vuelve a coger aire— Necesito ayuda, /+
Cierra sus ojos, coge una bocanada de aire con la se carga de paciencia y la libera en un pesado suspiro. La vibración desaparece de sus ojos, la ira es contenida.
— ¿Puedes entonces estar en todos lados, menos donde estoy yo? —mano herida alza— Creo que no es tan complicado.
Pellizca uno de los cristales clavados en su mano y tira de él, mientras la herida se extiende, apuntando hacia basha. La sangre se solidifica en el trazo, generando un proyectil sanguíneo que dispara contra la copa de la diosa.
— ¿¡Puedes dejar de estar en todos lados?!