Mi terapeuta me dijo: "crecer es darte cuenta de que la inestabilidad de alguien es una señal para alejarte, no un reto para probar tu valor". Y la verdad, es algo que todos deberíamos tener muy presente.
Todos creen que esta escena de Matilda fue un efecto especial.
Pero Danny DeVito la filmó con una niña real, sostenida por cables y un truco de cámara que hoy ningún estudio permitiría.
Así se hizo una de las escenas más salvajes del cine infantil.
A mis casi 30 años les voy a dar un consejo que nadie me pidió.
Hagan las cosas bien incluso si nadie los está viendo. No sé si es Dios, la vida o el destino pero les juro que siempre hay una recompensa cuando hacemos las cosas genuinamente bien y desde el corazón.