Es un centro de estudios de Derechos Humanos, Genero, Masculinidad, Sexualidad y Familia. el cual tiene como objetivo es la promoción del cambio social
Hoy la @FiscaliaCol IMPUTÓ FORMALMENTE a Jorge Iván “Churo” Díaz por delito sexual agravado contra una niña de 5 años.
Se lo advertí al Alcalde @CarlosPinedoC, al @ConcejoSantaMarta y a la @SecMujerSM mediante Derechos de Petición formales: dar tarima para cantar la serenata de cumpleaños 501 de Santa Marta a un imputado por violencia sexual infantil es un acto de complicidad e indolencia institucional.
Exijo una respuesta inmediata, el departamento está conmocionado por las denucias contra @carlosecaicedo por violencia sexual contra menor de 8 años, no podemos ser selectivos tolerancia cero !
las Fiesta del Mar no pueden ser vitrina ni refugio para la impunidad simbólica. Tienen el deber ético y constitucional de responder YA. ¡Con la niñez NO SE NEGOCIA!
Abelardo salió picado.
Uribe dijo que en el Centro Democrático trabajarían como abejas y las abejas terminaron picando al tigre. Pero la metáfora va más allá. En el toreo, la pica busca obligar al toro a bajar la cabeza. De La Espriella quiso hacer algo parecido con Uribe. Lo ignoró, lo provocó y lo desafió para demostrarle quién mandaba en la nueva derecha. Pero calculó mal. Quien terminó picado fue Abelardo y ahora será él quien tenga que bajar la cabeza.
La derrota de Alfredo Deluque en la elección de presidente del Senado fue una torpeza política monumental. Antes de posesionarse, Abelardo consiguió lo que parecía imposible: unir a Uribe y al Pacto Histórico en su contra.
Pero esa alianza no surgió de la nada. Abelardo la fue construyendo, desplante tras desplante. Uribe lo apoyó después de la primera vuelta y no recibió ni siquiera un agradecimiento público. Tras la victoria, el Centro Democrático se declaró partido de gobierno y tampoco hubo reconocimiento. Ni una llamada. Cuando llegó el momento de definir las mesas directivas, Abelardo trató a Uribe y a la bancada más grande de su coalición como actores secundarios.
Luego, en plena puja por la elección del presidente del Senado, nombró como ministra a Paola Holguín. El nombramiento se defiende por sus méritos, pero se leyó como un desafío: aquí hay vida para quienes estén dispuestos a dejar a Uribe. Fue otra banderilla.
El error fue creer que ya no necesitaba a Uribe porque había sacado trece millones de votos. Confundió el respaldo de los electores con la obediencia del Congreso. Pensó que ganar la Presidencia le entregaría las llaves del Capitolio, pero Honorio Henríquez acaba de demostrarle que no es así.
Y no fue una derrota estrecha. Honorio sacó 56 votos y Deluque 45. Once votos de diferencia son una paliza considerable. Si hubiera perdido por uno, podría pensarse que un senador se torció a última hora. Pero para cambiar el resultado, seis senadores habrían tenido que cambiar de bando. Abelardo no perdió una mayoría precaria, al parecer nunca la tuvo.
La derrota también es estruendosa para Rodrigo Lara. Su único trabajo era conseguir esos votos. O creyó que tenía una mayoría inexistente, lo que revela una grave desconexión con el Congreso, o sabía que los números no alcanzaban y prefirió decirle al jefe que todo iba bien. Incompetencia o adulación, el resultado fue el mismo.
Y aquí aparece el problema más preocupante. De La Espriella parece rodeado de personas dispuestas a confirmarle que siempre tiene razón, pero alejado de quienes podrían decirle cuándo se equivoca. Ya había recibido un primer llamado de atención en la segunda vuelta, cuando una elección que parecía asegurada terminó siendo mucho más estrecha de lo esperado.
El dato histórico agrava el golpe. Desde 1994 ningún presidente electo había sido derrotado en la elección del primer presidente del Senado, el mismo que le impone la banda presidencial. Abelardo no solo perdió su primera votación en el Congreso, sino que dejó la ceremonia de su propia posesión en manos del hombre que lo derrotó.
Sin embargo, Uribe tampoco sale ileso. Sus electores esperaban que acompañara al nuevo gobierno sin abrir otra guerra dentro de la derecha. En cambio, terminó celebrando una victoria al lado de Iván Cepeda y el Pacto Histórico. Puede tener un argumento parlamentario legítimo, pero la imagen es difícil de explicar.
Faltan dos semanas para el 7 de agosto y cuatro años por delante. Abelardo quiso picar a Uribe para obligarlo a bajar la cabeza, pero fue él quien recibió la pica. Ahora le toca acercarse, negociar y reconstruir una relación que deterioró sin necesidad. Y le conviene hacerlo rápido, porque el primer año es el único en el que un presidente tiene capital político de sobra, y él empezó a gastarlo antes de posesionarse.
Abelardo salió picado.
Uribe dijo que en el Centro Democrático trabajarían como abejas y las abejas terminaron picando al tigre. Pero la metáfora va más allá. En el toreo, la pica busca obligar al toro a bajar la cabeza. De La Espriella quiso hacer algo parecido con Uribe. Lo ignoró, lo provocó y lo desafió para demostrarle quién mandaba en la nueva derecha. Pero calculó mal. Quien terminó picado fue Abelardo y ahora será él quien tenga que bajar la cabeza.
La derrota de Alfredo Deluque en la elección de presidente del Senado fue una torpeza política monumental. Antes de posesionarse, Abelardo consiguió lo que parecía imposible: unir a Uribe y al Pacto Histórico en su contra.
Pero esa alianza no surgió de la nada. Abelardo la fue construyendo, desplante tras desplante. Uribe lo apoyó después de la primera vuelta y no recibió ni siquiera un agradecimiento público. Tras la victoria, el Centro Democrático se declaró partido de gobierno y tampoco hubo reconocimiento. Ni una llamada. Cuando llegó el momento de definir las mesas directivas, Abelardo trató a Uribe y a la bancada más grande de su coalición como actores secundarios.
Luego, en plena puja por la elección del presidente del Senado, nombró como ministra a Paola Holguín. El nombramiento se defiende por sus méritos, pero se leyó como un desafío: aquí hay vida para quienes estén dispuestos a dejar a Uribe. Fue otra banderilla.
El error fue creer que ya no necesitaba a Uribe porque había sacado trece millones de votos. Confundió el respaldo de los electores con la obediencia del Congreso. Pensó que ganar la Presidencia le entregaría las llaves del Capitolio, pero Honorio Henríquez acaba de demostrarle que no es así.
Y no fue una derrota estrecha. Honorio sacó 56 votos y Deluque 45. Once votos de diferencia son una paliza considerable. Si hubiera perdido por uno, podría pensarse que un senador se torció a última hora. Pero para cambiar el resultado, seis senadores habrían tenido que cambiar de bando. Abelardo no perdió una mayoría precaria, al parecer nunca la tuvo.
La derrota también es estruendosa para Rodrigo Lara. Su único trabajo era conseguir esos votos. O creyó que tenía una mayoría inexistente, lo que revela una grave desconexión con el Congreso, o sabía que los números no alcanzaban y prefirió decirle al jefe que todo iba bien. Incompetencia o adulación, el resultado fue el mismo.
Y aquí aparece el problema más preocupante. De La Espriella parece rodeado de personas dispuestas a confirmarle que siempre tiene razón, pero alejado de quienes podrían decirle cuándo se equivoca. Ya había recibido un primer llamado de atención en la segunda vuelta, cuando una elección que parecía asegurada terminó siendo mucho más estrecha de lo esperado.
El dato histórico agrava el golpe. Desde 1994 ningún presidente electo había sido derrotado en la elección del primer presidente del Senado, el mismo que le impone la banda presidencial. Abelardo no solo perdió su primera votación en el Congreso, sino que dejó la ceremonia de su propia posesión en manos del hombre que lo derrotó.
Sin embargo, Uribe tampoco sale ileso. Sus electores esperaban que acompañara al nuevo gobierno sin abrir otra guerra dentro de la derecha. En cambio, terminó celebrando una victoria al lado de Iván Cepeda y el Pacto Histórico. Puede tener un argumento parlamentario legítimo, pero la imagen es difícil de explicar.
Faltan dos semanas para el 7 de agosto y cuatro años por delante. Abelardo quiso picar a Uribe para obligarlo a bajar la cabeza, pero fue él quien recibió la pica. Ahora le toca acercarse, negociar y reconstruir una relación que deterioró sin necesidad. Y le conviene hacerlo rápido, porque el primer año es el único en el que un presidente tiene capital político de sobra, y él empezó a gastarlo antes de posesionarse.
Expresamos nuestro más enérgico repudio ante el transfeminicidio de Steisy, chica trans de Ciénaga.
Seguiremos organizando nuestra furia y exigiendo justicia hasta que el respeto sea la costumbre.
Juan Pablo Noguera Villar - Activista y Defensor de Derechos Humanos.
Expresamos nuestro más enérgico repudio ante el transfeminicidio de Steisy, chica trans de Ciénaga.
Seguiremos organizando nuestra furia y exigiendo justicia hasta que el respeto sea la costumbre.
Juan Pablo Noguera Villar - Activista y Defensor de Derechos Humanos.
Las/os invito a escuchar la entrevista que me hicieron en @fm radio,sobre la sentencia de la @CorteSupremaJ sobre explotación sexual de NNA, avance histórico en clave de derechos humanos, y que recoge la recomendación de @UNSRVAW Reem Alsalem,País pedófilo
Señora @mmarguiguerra Hasta cuando usted le va echar el ojo al tema LGBTI @MagdalenaGober no avanza, algun@s servidores y contratista tienen desconocimiento total y no tiene. sentido de pertenencia por este tema… a los sectores-#LGBTI siguen instrumentalizando. @DefensoriaCol
Muchos cuidado, cada año más impuestos, Colombia va a colapsar con tanto impuesto…
Entonces cuáles son las políticas sociales y económicas para disminuir la pobreza ?
📌La discriminación no es solo un "mal gesto"; es un freno a la libertad. Hoy, recordamos que la diversidad no es un problema que resolver, sino nuestra mayor riqueza.
#DhequidadesCero#DhequidadsinDiscriminacion
📌La discriminación no es solo un "mal gesto"; es un freno a la libertad. Hoy, recordamos que la diversidad no es un problema que resolver, sino nuestra mayor riqueza.
#DhequidadesCero#DhequidadsinDiscriminacion
@ONUHumanRights@MagdalenaGober@MinInterior No basta con instar y llamar a las autoridades, se necesita mando duro y fuerte por parte del estado, cada día se acaban vidas de niños, niñas, adolescentes y grupos minoritarios en el Magdalena y las políticas públicas siguen estancadas en el Magdalena
Instanos a la @FiscaliaCol investigar la violencia vivida en Bogotá contra Danne Belmont directora de @FundacionGAAT, esperemos
que @Uber_Col dé explicación.
@DefensoriaCol urgente ‼️ nuestros derechos siguen en peligro ☢️ no más violencias 🏳️🌈 🏳️⚧️