Está bien si mis gustos cambiaron y ya no me siento bien en lugares que antes me gustaban. Está bien si pongo límites y ya no estoy dispuesto a hacer cosas que antes hacía. Está bien si mi felicidad ya no depende de personas que en el pasado me hacían feliz. Porque voy escuchándome, voy aprendiendo a aceptar mis cambios sin importar lo que otros digan.
Hoy entiendo que está bien ser así, está bien cambiar, está bien ser yo.