@TheWorld_Update I’m a surgeon I don’t walk backwards to the OR hahah but it’s in reverse vaciar no surgeon puts their hand under their armpits if they were to operate on someone.
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Delcy, Balaguer y la lógica de la continuidad, por qué las potencias no imponen al líder popular tras la caída del dictador
Cuando un régimen personalista colapsa, ya sea por la captura de su líder, como ocurre hoy con Nicolás Maduro, o por su eliminación física, como sucedió con Rafael Leónidas Trujillo en 1961, surge una pregunta inevitable, ¿por qué no se impone de inmediato al líder opositor más popular?, ¿por qué no María Corina Machado hoy, o por qué no entonces el candidato con mayor respaldo popular en República Dominicana?
La respuesta no es moral ni ideológica, es geopolítica y de control del riesgo.
En Venezuela, Estados Unidos tenía capacidad material para neutralizar a Delcy Rodríguez, o para desconocer cualquier continuidad del chavismo y forzar una transferencia directa hacia la oposición. Sin embargo, no lo hizo. Al contrario, toleró, aunque no legitima, que Delcy Rodríguez, figura orgánica del régimen, quedara al frente del aparato estatal de forma provisional. Esto no equivale a respaldo político, sino a una decisión estratégica clásica, preservar continuidad administrativa, control de fuerzas armadas, cadena de mando y estabilidad mínima, mientras se diseña una transición.
La historia dominicana ofrece un espejo casi perfecto. Tras el asesinato de Trujillo, Estados Unidos pudo haber desplazado de inmediato a Joaquín Balaguer, figura íntimamente ligada al trujillismo, y haber impuesto otro liderazgo. No lo hizo. Joaquín Balaguer permaneció como presidente formal porque representaba la continuidad institucional del régimen sin Trujillo, permitiendo descomprimir tensiones, evitar una guerra civil y garantizar que el aparato estatal no colapsara.
El líder popular de la época no era Balaguer, ese líder fue Juan Bosch, quien gozaba de legitimidad social y respaldo democrático real. Sin embargo, Bosch no fue impuesto tras la muerte del dictador, llegó después, mediante elecciones en 1962, cuando el sistema estaba mínimamente estabilizado. Incluso así, fue derrocado al año siguiente, lo que demuestra que las transiciones no se ganan solo con legitimidad popular, sino con control efectivo del poder real.
Este patrón se repite, las potencias no colocan primero al líder más querido, sino al que reduce el riesgo inmediato. El líder popular representa ruptura, el continuista representa contención. En términos crudos, la estabilidad precede a la democracia, no al revés.
Por eso Delcy, como Balaguer, no es el futuro deseado, sino el amortiguador temporal. Y Corina, como Bosch, representa la legitimidad democrática, pero también el desafío al aparato que aún sobrevive. La transición real comienza después, no en el minuto cero del colapso del dictador.
La lección histórica es incómoda pero clara, las transiciones pactadas casi nunca comienzan con justicia plena ni con el líder más legítimo, sino con el mal menor que garantiza que el Estado no implosione. El riesgo no es reconocer esa lógica, el riesgo es confundir la fase de contención con el destino final
Y así terminó la primera noche en Oslo, con @monterogabriela tocando las notas del himno nacional, como previo al acto de entrega del Premio Nobel a @MariaCorinaYA Un carrusel de emociones…y de lágrimas! #NobelDeLaPaz#OsloNobel
In Karamata, Canaima National Park,Venezuela a group of young indigenous people play soccer without realizing that they have perhaps the best soccer field in the world. 🌎 #Venezuela
Hace poco vi un video de Óscar Pérez pidiendo a los venezolanos que salieran a las calles y paralizaran todo el país, pero el país lo dejó solo.
No creo que los venezolanos sean cobardes. Durante 26 años mucho se ha hecho, pero la realidad, no se ha hecho lo suficiente.
Imposible decir que los venezolanos son cobardes, porque Franklin Brito no lo fue. Decir que son cobardes es insultar a Óscar Pérez, a Bassil da Costa, a Génesis Carmona y a todos los que la dictadura ha asesinado. Llamar cobardes a los venezolanos es insultar a los miles que han estado presos por protestar (y a los que hoy siguen presos).
Una parte importante de venezolanos cometieron el error de votar a Chávez en 1998, luego votar su Constitución en 1999, luego reelegirlo en el 2000, en el 2006 (con el 62% de los votos), luego aprobar su enmienda constitucional en el 2009 que permitió la reelección presidencial y luego votar por él en el 2012.
Los errores se pagan caro.
Y a mi no me vengan con ese cuento de que Chávez hacía fraude. Eso es mentira. Buena parte de Venezuela fue chavista y le patrocinó todo, por ejemplo, que cerrara a RCTV, que expropiara, que censurara, que encarcelara, que matara a Franklin Brito, que juzgara sin razón a la jueza Afiuni, que cerrara el Congreso, que se adueñara de la justicia, que se apoderara del parlamento y de muchas cosas más. ¿Dónde estuvimos nosotros mientras Franklin Brito hacia huelga de hambre para que le devolvieran sus tierras?
Insisto, decirle cobardes a los venezolanos es insultar a Brito. Él tuvo cojones para pelear por lo que es suyo.
Sin embargo, otros venezolanos fueron los que metieron a todo el país en este problema, incluidos a los que nunca votamos por el chavismo, que fuimos millones.
Ahora el país está atrapado en un callejón sin salida, con una dictadura militar que amenaza con profundizar la represión para quedarse por siempre en el poder, pero muchos venezolanos siguen creyendo en mesías y en que María Corina por arte de magia va a ir a Miraflores y va a sacar a Maduro a patadas.
Imposible llamar cobardes a los venezolanos cuando existe María Corina Machado, quien pone el pecho sin chaleco antibalas y no le importa enfrentarse a una dictadura asesina.
Pero creer que ella tiene una varita con poderes y que ella solita va a sacar a Maduro, es estar desconectado de la realidad.
En Rumania cayó una dictadura de 32 años cuando todo el país se rebeló y duró días en resistencia, hasta que los militares se cansaron y no pudieron contener a la gente. Ahí fue cuando cayó el dictador, cuando sintió la rebeldía del país que dejó de importarle el miedo.
Imposible llamar cobardes a los venezolanos cuando en el 2014, el estado Táchira dio las señales de lo que es una auténtica resistencia. Si lo que pasó en ese estado se hubiera replicado en Caracas, Miranda, Aragua, Carabobo, Lara, Zulia, Mérida y otros estados, hoy la historia sería distinta.
Pero no fue así. En el 2014 nos dejaron la lucha a los estudiantes, mientras la mayoría estaba resguardada en casa, esperando que un movimiento estudiantil tumbara a Maduro. ¿Y los más pobres qué hicieron? No salieron a protestar. ¿Y los más ricos? Nos dieron la espalda.
Si María Corina logra que Venezuela se levante en una resistencia, sería de admirar, pero lo dudo. Lo más seguro es que el domingo la gente empiece a irse a la playa y a las discotecas y el lunes todo vuelva a la normalidad.
Y claro, empezarán a odiar a María Corina, así como odian a Guaidó, a Rosales, a Leopoldo y a todos, sin darse cuenta que quizás ellos hicieron lo que pudieron, pero que quienes tienen la responsabilidad de salir del horror somos nosotros mismos.
Venezuela tiene dos caminos:
El camino más fácil, es el de la sumisión, el de la rendición. Si nadie se quiere incomodar por el país, pues toca aguantarse a Maduro y a Diosdado unos 20 años más hasta que se mueran y de allí ver si hay alguna posibilidad de recuperar las libertades, pero ya será un país viejo y acostumbrado a vivir en dictadura. Así como es Cuba hoy.
El otro camino, es más incómodo, pero es el de la libertad. Si se quiere que Maduro caiga hoy, toca seguir el mandato de María Corina y "hacer lo que sea necesario", así eso implique sacrificar la rumba, la playa, el cine, el restaurante o el centro comercial durante unos días.
Es decisión de los venezolanos, de nadie más.
Y yo no quiero que nadie muera. Si los venezolanos TODOS entran en resistencia, el régimen saldrá huyendo y en pocos días (y paradójicamente, mientras más gente entre en rebeldía, no habrá muertos ni detenidos), pero si salen unos cuantos a exponerse a la represión y a los colectivos, será más de lo mismo.
Hace días María Corina dijo que TODOS salieran a las calles ayer 9 de enero y la verdad, salieron muchos, pero no salieron todos.
¿Vamos a dejar sola a María Corina así como dejamos solo a Óscar Pérez?
Hay un caso de Polio en Venezuela y entender las implicaciones es enredado. Pero como el Estado Venezolano no informa nada, alguien tiene que echar este cuento, así que voy a tratar de explicarlo sencillo para que nadie se alarme y más bien salgan a resolver.