Podrán ocupar mi lugar, pero jamás podrán sustituir mi esencia, mi lealtad, mi bondad ni esa forma tan mía de hacer sentir especial a quienes quiero. Yo doy mucho porque sé lo que valgo. Si quieres fallarme, hazlo; aquí no pierde quién da, pierde quién no sabe valorar.
Separarnos fue lo mejor, tú volviste a tu misma rutina de salir y andar con quien quieras, subir fotos y vídeos que sabías que me molestaban y yo volví a construir una nueva vida, con metas y lejos de todo lo que no me suma y alejado de ti
Amiga, cuando conoces el princess treatment, ya no hay vuelta atrás. Que te abran la puerta, que no te dejen sacar la cartera, que planeen las citas, resuelvan, estén presentes y hagan todo por hacerte la vida más fácil…el mínimo esfuerzo deja de parecer suficiente.
Por amor llegué a dar tanto de mí, a cuidar, a comprender y a poner a otros primero, que olvidé algo importante: yo también merecía recibir ese mismo amor, cuidado y dedicación.
La única persona de la que me enamoré y con quien quería pasar el resto de mi vida, se convirtió en mi mayor lección. Así que no, no me interesa saber nada de nadie.
Hay una parte de mí que no siempre sabe amar con ternura. Hay días en los que me cierro, me vuelvo fría, distante y el miedo hace que parezca alguien imposible de querer; pero no soy así por falta de amor, sino por exceso de heridas.
Soy el claro ejemplo, de que para alejarme de algo, primero tiene que destruirme por completo. Y no es falta de amor propio, es la bendita fe que tengo en creer que todo puede cambiar.
Sin consideración ninguna relación funciona. Y tener consideración con el otro significa salir radicalmente de ti, observar cómo le afecta tu conducta, qué le duele y qué necesita desde su propia historia. No hay otra manera de construir un vínculo seguro sin dejar de tomarse a uno mismo como única referencia de todo porque la persona que está a tu lado cuenta y vale lo mismo que tú
deberíamos normalizar alejarnos de quienes nos agotan emocionalmente. en plan: sí, te quiero, pero estoy cansada de tener que pedirte que me tengas en cuenta, que cambies tu actitud o que seas incapaz de reconocer tus propios errores