Caballero le canto el menú:
1️⃣ De primero;:
Salmoquejo
Enfadadilla Rusa
Croquejas de Jamón
Quejadillas
Paella la razón
Tartar de sermón
Enfabada
Pizza con riña
Zamburriñas
Chisturra
2️⃣ Segundos:
Cochillido
Sologrito de ternera
Huevos rotos con broncón
Pataletas panaderas
Oreja a la brasa
Bronquilla de patatas
Broncones en vinagre
Megresca de verduras
Sermón ahumado
🍧 Postre:
Gritamisú
Arroz con voces
Menta Pelea
Sorbete con tus amiguitos
Protestaroles
Turras con nata
Enfadadilla Rusa
Croquejas de Jamón
Ferrero Repoché
Paella la razón
Gritamisú
Quejadillas
Arroz con voces
Tartar de sermón
Cochillido
Sologrito de ternera
Huevos rotos con broncón
Pataletas panaderas
Pollo al Chillindrón
Rabiolis
Oreja a la brasa
Menta Pelea
Enfabada
Malacara a la romana
Chipigritones en su tinta
Bronquilla de patatas
Broncones en vinagre
Megresca de verduras
Collejón al ajillo
Estoenfado de carne
Pizza con riña
Arroz 3 delirios
Pulpo a la fiera
Mil hojas de reclamaciones
Aceitusabras
Agua con gaslighting
Sermón de York
Jamón histérico
Zamburriñas
Solochillo de ternera
Batido de proteínas razón
Sermón ahumado
Patadas bravas
Turras con nata
Chisturra
Pipirriña
Salmoquejo
Surtido de Iberridos
Protestaroles
Enfadetis a la gritanesca
Sorbete con tus amiguitos
Vengresca con tomate
Sermón serrano
Pasta encabronada
Patatas a la ignorancia
Kinda funny that Spain has won 2 world cup finals now, and both are among the ugliest world cup finals of all time, because both times the opposing team decided to try and kick the shit out of the Spanish because they knew they couldn't beat them any other way.
Les bailas, te pones a tocar la bola en los 7 minutos de descuento sin que la huelan y, cuando pitan el final, te calzan Superestrella de Aitana. El día de tu fiesta nacional. La humillación es absolutamente irrecuperable.
Dicen que en la banda izquierda no juega un hombre. Habita una criatura.
Un guardián antiguo, una bestia nacida para el combate.
Los que entran en su territorio no son rivales. Son sacrificios.
Cuando llega la primavera, el fútbol cambia. El aire pesa distinto, las noches se alargan y, casi sin avisar, vuelve el Real Madrid y sus noches grandes de Champions. Es un ciclo que se repite, como si el tiempo supiera perfectamente cuándo toca creer.
Con Zidane parecía brujería. Siempre había una flor, un giro imposible, un destino que caía del lado blanco cuando más lo necesitaba. No era casualidad, era esa mezcla de fe, historia y calma en el caos que define a los elegidos.
Ahora Arbeloa recoge ese testigo. Otro nombre, otra etapa, pero la misma pregunta en el aire: si esa flor sigue viva en Valdebebas. Y si es así, ya sabemos cómo acaba esta historia.