Son feministas hasta que Bad Bunny les baila pegado.
Son socialistas hasta que descubren lo cómoda que es volar en primera clase.
Son ecologistas hasta que toca un fin de semana en yate o un vuelo a las Maldivas.
Son tolerantes hasta que se enteran de que votas a la derecha.
Son pacifistas hasta que alguien discrepa de ellos.
Son partidarios de la libertad de expresión hasta que escuchan algo que no les gusta.
Son antielitistas hasta que los invitan a un reservado VIP.
Son ciudadanos del mundo hasta que les toca tenerlos de vecino.
Son partidarios de repartir la riqueza hasta que les toca repartir la suya.
El de la izquierda se desquitó con una mujer durante una discusión de tránsito vehicular y le propinó un 👊. Según él, jamás quiso 💀 a ella. Y sin embargo, fue sentenciado a 17 años de prisión por delito culposo (intención de 💀) y qué bueno, por mí que no salga.
La de la derecha declaró por mensajes de texto a su ex que se desquitaría con el niño, ya lo había dejado solo en otra ocasión durante una hora para ejercer presión psicológica al padre. La custodia de sus otros hijos estaban con el padre por los problemas que ella tenía, y solo le dejaron legalmente a Vicentito para "tener a alguien". El padre del niño lo pedía y nunca procedió nada. Lo dejó encerrado en un auto durante más de 12 horas en la ciudad más caliente del mundo, mientras ella estaba despierta en redes sociales. Y sin embargo, le podrían dar solo 15 años de prisión (o menos si se porta bien).
El de la izquierda ni siquiera 💀a nadie, mientras que la de la derecha sí.
Pero al de la izquierda no le cuentan que "estaba deprimido", que "pasaba momentos difíciles", no le rebuscaron algún tipo de trastorno de la personalidad, no dijeron que pobrecito, ni que tiene el "síndrome del misógino" porque su mamá lo trató mal cuando él era niño. Él fue sentenciado por intento de 💀 por el hecho de ser hombre y haber perdido la razón; mientras que la otra... está señalada por delito culposo (sin intención) debido a que "se le olvidó".
Con poner su cara triste y señalar su condición de mujer en problemas por culpa de otro hombre, le bastó para que los cargos sean por "negligencia, imprudencia, descuido y falta de cuidado" debido a "complicaciones psicológicas" fuera de sus manos que no le permitieron hacer lo correcto.
¿Eso que quiere decir?
Que la maldad, entre más sofisticada e ingeniosa, más fácilmente sale librada de consecuencias.
Vivimos en este mundo cada vez más extraño, en el que, si un hombre deja chueca una nariz, es sentenciado a 17 años, pero si una mujer 💀 a su propio hijo, es sentenciada a 15 con posibilidad de reducción
(Aldo Farah Navarro)
El San Martin que no conocemos:
Su comida preferida era el asado, que casi siempre comía con un solo cubierto:
El cuchillo.Era muy hábil comiendo así.
Solía morder un pedazo de carne y, como los paisanos, cortaba el sobrante con un cuchillo afilado.
¡Había quienes se maravillaban de que no se cortara la nariz!
No le gustaba el mate.
Pero era un apasionado del café.
Y como era muy “pillo”, conocedor íntimo del alma del soldado, para no “desairar” a sus muchachos, tomaba el café con mate y bombilla.
Conocía mucho de vinos y podía reconocer su origen con solo saborearlo.
Era un empedernido fumador de tabaco negro, que él mismo picaba para luego prepararse sus cigarros.
Era muy buen jugador de ajedrez, y realmente era muy difícil ganarle.
Se remendaba su propia ropa.
Era habitual verlo sentado con aguja e hilo, cosiendo sus botones flojos o remendando un desgarro de su capote, el cual abundaba en ellos.
Usaba sus botas hasta casi dejarlas inservibles.
Más de una vez las mandaba a algún zapatero remendón para que les pusieran taco y suela nuevos.
Predicaba con el ejemplo.
Él mismo enseñaba el manejo de cada una de las armas, como lo atestiguan las melladuras del filo de su corvo, inigualable instrumento de enseñanza de la esgrima.
Y jamás daba una orden a sus subordinados que él mismo no pudiera cumplir.
Su palabra era santa, y para sus hombres era ley.
Era muy buen pintor de marinas.
Él mismo decía que si no se hubiera dedicado a la milicia, bien podría haberse ganado la vida pintando cuadros.
Era muy buen guitarrista, habiendo estudiado en España con uno de los mejores maestros de su época.
Hablaba inglés, francés, italiano y, obviamente, español, con un pronunciado acento andaluz.
Tenía la costumbre de aparecerse por el rancho y pedirle al cocinero que le diera a probar la comida que luego comería la tropa.
Quería saber si era buena la comida de sus muchachos.
Y allí mismo, en la cocina, la comía de pie.
Luego de comer, dormía una siesta corta, de no más de una hora, para luego levantarse y volver al trabajo.
Aquella famosa frase sanmartiniana que dice:
“De lo que mis Granaderos son capaces, sólo lo sé yo.
Quién los iguale habrá, quién los exceda, no”
.Originalmente era:
“De lo que mis muchachos son capaces...”.
En campaña, era el último en acostarse, después de cerciorarse de que todos los puestos de guardia estuviesen cubiertos y el resto de la tropa descansando.
Y para cuando empezaba a clarear el sol en el horizonte, hacía rato que el General contemplaba el alba.
@ToIkienverse Escuchas el acento y sabes que les comieron demasiado la cabeza y no tienen la más mínima idea hacia donde está yendo con la cultura woke. Francia, España, Inglaterra ya están pagando el precio de esa agenda.
Tom Holland dice que, durante el rodaje de Spider-Man: Homecoming (2017), Michael Keaton le susurraba: «Soy Batman».
«En la película tenemos una pelea y le doy un puñetazo. Él se da la vuelta y dice “Soy Batman”. No paró de repetir frases de Batman “