Dios, dame claridad y paciencia para tener control y criterio, y así evitar reaccionar desde la emoción. Ayúdame a cuidar lo que me has dado como recompensa a mi disciplina.
A callar esa voz de incertidumbre en mi mente.
Dame las herramientas para ayudar a propios y extraños
Dejar ir a la gente es difícil. Se supone que debemos aceptar el hecho de que hemos compartido tantos momentos con personas y ahora somos completos extraños nuevamente.
No soy nadie, no he logrado nada, estoy muy lejos de alcanzar lo que para mí se define como éxito, pero todos los días trabajo por ello, aunque sea un mínimo, todo cuenta, y no me refiero al mínimo esfuerzo, me refiero a dar todo lo que se pueda, aún contra la adversidad.
En fin, si quieres cambiar algo en tu vida, primero debes cambiarte a ti, no es fácil, de hecho, es muy difícil, pero al final vale la pena, alinea tu cuerpo, tu mente y poco a poco se irá alineando todo lo demás, en fin, no existe control sin disciplina.
Lo que me enseñó el 2025: el control es la madre de la felicidad, objetivamente, el control de ti mismo, lo que consumes, lo que haces o no haces, tus decisiones, tu cuerpo, tus emociones.
El primer paso es hacerte responsable de ti, tu cuerpo y mente. Hacerte cargo de ti.
Agradecido por todo, por lo que se da y por lo que no, por lo que viene y por lo que no llegará, yo sé que en esta vida no se puede tener todo lo que quieres, pero se puede trabajar por ello y dejarlo en manos de Dios 🙏