A esta altura ya creo que Feinmann está completamente a favor de las tomas de los colegios y le encanta ser semillero de jóvenes que aspiran a la política.
Hoy en día a la hora de ponerle nombre a los hijos también hay que tener en cuenta cuando entre a trabajar a una oficina y le creen un usuario con su primer letra del nombre y el apellido como le pasó a mi compañero Pablo Aria
Una sociedad que obliga a una persona de 80 años a utilizar un smartphone para acceder a sus derechos no es una sociedad moderna.
Es una sociedad que poco a poco abandona a sus mayores